lunes 23 de febrero de 2026

OPINIÓN

Cuando resistir es un acto de humanidad

El costo humano del experimento Milei
lunes 12 de mayo de 2025

La crisis económica que atraviesa nuestro país no es solo una cuestión de salarios en rojo o estadísticas dibujadas a la medida del gobierno. Es una crisis que ha calado las fibras más sensibles de la vida cotidiana, afectando la dignidad, la estabilidad emocional y los vínculos más íntimos de las personas. Bajo la gestión de Javier Milei, el ajuste no ha sido solo económico: ha sido también ético, humano y político.

El discurso de la “libertad” como bandera del recorte y la desprotección social ha servido para justificar una política que ha dejado a los más vulnerables librados a su suerte, mientras los sectores privilegiados encuentran nuevos modos de blindarse.

La clase política, con pocas excepciones, parece moverse rápidamente para alinearse a este nuevo orden, más preocupados por mantener sus privilegios que por atender los reclamos legítimos de una sociedad que cada vez se siente más violentada y traicionada.

Este proceso ha generado una sensación de abandono, de pérdida de rumbo, de orfandad institucional. Y es en este contexto que se vuelve urgente preguntarnos: ¿cómo se sostiene la dignidad cuando todo parece estar hecho para quebrarnos, o desalentarnos en los reclamos?

La respuesta es compleja, es difícil abstraernos de la realidad que nos acosa a cada momento, aun así, no debemos permitir que nos gane la angustia, el enojo o la incertidumbre, que no se desgasten nuestras relaciones familiares y afectivas.

Buscar contención en la intimidad del hogar, en la charla con amigos, en la solidaridad vecinal, donde aún sobrevive lo mejor de nuestra humanidad. No se trata de negar lo que sucede, sino de sostenernos en lo que todavía tiene sentido: compartir espacios de recreación grupal, ser empáticos, alimentando el deseo de vivir en un país más justo.

Cuidar nuestro equilibrio emocional es, hoy más que nunca, una forma de resistencia. No porque ignoremos el dolor, sino porque no queremos ahondar en lo inevitable. No somos ingenuos, apostamos a una forma distinta de construir comunidad, lejos del individualismo cruel que se nos impone desde la política.

Y en medio de tanta oscuridad, vale recordar las palabras de Gandhi, líder espiritual del siglo pasado y que todavía nos inspira:

“En medio de la muerte, perdura la vida.
En medio de la mentira, perdura la verdad.
En medio de la tiniebla, perdura la luz.”

Cada gesto humano, cada acto de ternura, cada red que tejemos, es una forma de decir no nos han vencido. Porque mientras haya quienes sigan creyendo en la justicia social, la democracia real y el poder de lo colectivo, la esperanza sigue viva.

"Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho." - Simón Bolívar (militar y político venezolano)