lunes 23 de febrero de 2026

OPINIÓN

El adiós al Papa Francisco: un legado de Espiritualidad en un Mundo convulsionado

El Sumo Pontífice falleció a los 88 años
sábado 26 de abril de 2025

Con la partida de Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa sudamericano y argentino, el mundo despide a una figura que marcó un antes y un después en la historia reciente de la Iglesia Católica. Francisco, elegido en 2013, no solo rompió moldes con su origen y estilo pastoral, sino que también desafió estructuras de poder Inquisidor, promoviendo una Iglesia más abierta, más humilde y más cercana a los olvidados. Abrió las puertas de la iglesia de par en par.

Desde su llegada al Vaticano, Francisco impulsó reformas profundas: luchó contra la corrupción interna, promovió la transparencia económica, convocó a un periodo de profunda austeridad y no dudó en pedir perdón por los abusos cometidos dentro de la Iglesia. Su mirada estuvo siempre puesta en los marginales del sistema, en los desprotegidos, en los migrantes, en los pobres. Fue un defensor incansable del diálogo interreligioso, de la paz y del cuidado del planeta, denunciando las guerras como negocio cruel que se cobra la vida de miles de personas inocentes.

Francisco no fue un Papa montado en la parsimonia, fue un Papa Muy Activo. En un mundo atravesado por la polarización política y la banalización del dolor ajeno, el desamor por el prójimo, su palabra y su tono cadencioso, era el elixir de la compasión y la comprensión. Su papado representó un acto de resistencia silenciosa frente al poder dominante y mesiánico. Rompió con las pautas protocolares y eligió vivir en la Casa Santa Marta, se negó a los lujos vaticanos y jamás dejó de firmar como “el obispo de Roma”.

La Argentina, su tierra natal, vivió su pontificado con sentimientos encontrados. Mientras algunos lo celebraron como un orgullo nacional, otros lo acusaron de injerencias políticas. Tras su fallecimiento, las palabras del presidente Javier Milei —quien en el pasado había tenido declaraciones muy hostiles hacia el Papa— llamaron la atención. Su mensaje de despedida, aunque respetuoso, no puede desligarse de su historial de agravios. En política, las palabras pesan, pero los silencios y las contradicciones pesan más.

Firmó siempre como “el obispo de Roma”. Desde ahí, llamó a cuidar el planeta, a tender puentes entre religiones y culturas, y a no perder nunca la compasión.

Hoy el mundo despide a un líder espiritual que no buscó imponer verdades, sino abrir caminos de encuentro. En tiempos donde la fe en las instituciones se desmorona, el Papa Francisco dejó una huella indeleble: la de un pastor que eligió caminar con su pueblo, aun sabiendo que ese camino estaba lleno de dificultades. Pulverizó las estructuras ortodoxas y humanizó la Iglesia, permitiendo el ingreso de Homosexuales, divorciados, teniendo en cuenta solo su condición humana. Un Papa Francisco que quedará en la historia como un Papa Itinerante, incansable pastor de la Fé.

Su muerte deja un vacío espiritual, muy difícil de llenar. Trajo al Vaticano un aire nuevo, más pastoral, más humano y más conectado con los tiempos que corren.

“Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a sus propias seguridades.”

Papa Francisco