sábado 13 de abril de 2024

El rostro deshumanizado de las políticas anarcoliberales de Milei

viernes 29 de marzo de 2024
En medio de un contexto feroz de recesión, Javier Milei ha exhibido con orgullo una faceta despiadada al despedir, sin aviso previo, a miles de empleados públicos. Esta acción, ejecutada en plena Semana Santa, refleja una total falta de empatía hacia aquellos que ven en su trabajo un sustento para sus familias.
 
Para Milei, pareciera que los seres humanos son meros números en una hoja de cálculo, simples medios para un fin. Lo más preocupante de esta situación es la ausencia de oposición, tanto política como gremial o empresarial, que permita contrarrestar estas medidas inhumanas.
 
Los empleados públicos desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento del Estado y en la prestación de servicios a la sociedad. Desde la administración y ejecución de políticas hasta la regulación y el cumplimiento de normativas, su labor es indispensable para garantizar el bienestar general.
 
Según proyecciones oficiales, para el año 2024, el gasto en salarios del sector público nacional en Argentina se estima en un 2,2% del Producto Bruto Interno (PBI). Esta cifra, que representa una parte relativamente pequeña de la riqueza total del país, es vital para sostener los servicios públicos esenciales y el funcionamiento del Estado.
 
Es crucial recordar que el Estado cumple una variedad de funciones y roles en la sociedad, desde la gobernanza y administración hasta la protección y seguridad de los ciudadanos, pasando por el bienestar social y el desarrollo económico.
 
Desmantelar el empleo público de manera arbitraria no solo afecta a los individuos directamente involucrados, sino que también socava la estabilidad y el funcionamiento de la sociedad en su conjunto.
 
En resumen, los despidos masivos promovidos por Javier Milei no solo revelan un enfoque despiadado hacia los trabajadores, sino que también evidencian una falta de consideración por el papel vital que desempeñan los empleados públicos en el tejido social.
 
Es hora de reconocer el valor humano detrás de cada puesto de trabajo y trabajar hacia políticas que prioricen el bienestar de la sociedad en su conjunto.