martes 16 de junio de 2026

FIN DE UNA BATALLA LEGAL

Tras 11 años de conflicto, Ariel Diwan consiguió la orden de desalojo contra Gisela Bernal

El productor teatral logró el fallo judicial para recuperar la vivienda donde reside la bailarina, marcando el capítulo final de una disputa que estalló públicamente tras revelarse que el hijo de Bernal no era suyo.
martes 16 de junio de 2026

Una de las batallas legales y mediáticas más largas, dolorosas y escandalosas de la farándula argentina parece haber llegado a su punto de quiebre definitivo. Once años después de haber iniciado las acciones correspondientes, el productor teatral Ariel Diwan consiguió una orden judicial de desalojo contra su expareja, la bailarina Gisela Bernal.

Con esta resolución a su favor, la actual panelista se verá obligada a abandonar en el corto plazo la propiedad en la que reside, una imponente vivienda ubicada en la zona residencial de Palermo que estuvo en el ojo de la tormenta desde el día en que la relación se quebró por completo.

Para comprender la magnitud de este fallo, es necesario retroceder más de una década en el tiempo, hasta el origen de un conflicto que paralizó a la televisión nacional. En el año 2015, Ariel Diwan se sentó en el programa Intrusos para lanzar una acusación devastadora que cambió su vida y la de Bernal para siempre: tras realizarse un examen de ADN de manera privada, el productor descubrió que el hijo que criaba con amor y que creía que tenían en común no era realmente de él. Aquella dolorosa e inesperada revelación pública dio inicio a una feroz guerra en los tribunales por la impugnación de la paternidad y por la división de los bienes materiales.

El conflicto se complejizó aún más cuando la justicia confirmó que la identidad del padre biológico del menor correspondía a Francisco Delgado, quien por entonces se encontraba participando en el reality Gran Hermano. A partir de ese momento, la propiedad de Palermo se transformó en el botín de guerra principal del exmatrimonio; mientras Diwan reclamaba la devolución total del inmueble argumentando que lo había comprado con el fruto de su trabajo, Bernal se amparaba en el derecho de vivienda de su hijo, logrando extender su permanencia de manera legal a través de sucesivas apelaciones y estrategias judiciales que estiraron los plazos por más de una década.

Hoy, a mediados de 2026, el dictamen de la orden de desalojo representa un triunfo absoluto para los abogados de Diwan y el inminente final de una era marcada por el despecho y los reproches públicos en los programas de espectáculos. Según allegados al productor, la resolución ya fue debidamente notificada y se espera que las autoridades fijen la fecha definitiva para el lanzamiento si es que la bailarina no decide retirarse por sus propios medios de forma pacífica.

De esta manera, se cierra la arista material de un escándalo que dejó una huella imborrable en la historia del chimento argentino.

Temas de esta nota