miércoles 18 de marzo de 2026

REALIDAD QUE GOLPEA

Comer carne se volvió un lujo y crecen las compras en cuotas

Desde la red de carnicerías Friar advierten un fuerte retroceso en las ventas, cambios en los hábitos de compra y un aumento del uso de tarjetas para sostener el consumo.
miércoles 18 de marzo de 2026

La caída del consumo de carne vacuna en Formosa ya es un dato consolidado y preocupa al sector. Así lo expresó Matías Sartor, quien describió un escenario complejo que arrastra dificultades desde 2024 y que no muestra señales claras de recuperación en lo que va de 2026.

“Se nos cayó entre un 15 y un 20% el consumo, dependiendo del rubro”, explicó en diálogo con "La Otra Mirada" por FM Espacios 92.5. La baja impacta de lleno en la estructura de costos de los comercios: menos ventas implican menos ingresos para afrontar alquileres, sueldos, impuestos y servicios, en un contexto donde los gastos fijos siguen en aumento.

Cambian los hábitos: oferta y cuotas

El deterioro del poder adquisitivo también modificó la forma de comprar. Según Sartor, el cliente dejó de elegir cortes específicos y pasó a decidir en función de las promociones. “Hoy la gente entra y pregunta qué hay en oferta. Ya no viene con una idea fija”, señaló.

En ese escenario, los cortes de cerdo ganan protagonismo por ser más accesibles, mientras que la carne vacuna pierde terreno. Para sostener el volumen de ventas, las carnicerías apelan a estrategias comerciales: descuentos del 10% los miércoles en cerdo y promociones del 12% los jueves en productos elaborados como milanesas, chorizos y arrollados.

Pero uno de los cambios más notorios está en las formas de pago. “De cada 10 clientes, nueve pagan con tarjeta y seis lo hacen en cuotas”, detalló. La financiación, que antes estaba más asociada a compras mayoristas, hoy se trasladó al consumidor final. “Nos estamos endeudando para comer”, resumió.

Aumentos, costos y un negocio al límite

En paralelo, los precios registraron fuertes subas en los últimos meses. Solo en febrero, la carne acumuló aumentos de alrededor del 18% en tres semanas consecutivas, mientras que en marzo se sumó otro incremento cercano al 10%. Sin embargo, el mercado no convalidó esos valores. “La demanda no acompaña, entonces tenemos que bajar precios para sostener el volumen”, explicó.

Lee también: Carnes y servicios explican la presión inflacionaria en el NEA

El aumento del ganado en pie aparece como uno de los factores que presionan sobre los precios, aunque desde el sector reconocen dificultades para trasladar completamente esas subas al consumidor.

A esto se suman los costos operativos, que hoy absorben prácticamente la totalidad de los ingresos. “Estamos trabajando para sobrevivir”, afirmó Sartor. Entre los gastos más críticos se destaca la energía eléctrica, que en muchos casos supera incluso el costo del alquiler debido al funcionamiento de cámaras frigoríficas y equipos de refrigeración.

Pese a este panorama, la empresa continúa apostando al crecimiento. La reciente apertura de una planta de embutidos permite generar productos propios y sostener promociones, aunque reconocen que el margen es cada vez más reducido.

En cuanto al futuro, la incertidumbre domina el escenario. “No estamos pensando a seis meses, estamos mirando el mes que viene”, admitió. Mientras tanto, el sector intenta sostener la actividad, el empleo y la presencia en el mercado en medio de una crisis que ya dejó comercios cerrados y un consumo cada vez más restringido.