lunes 23 de febrero de 2026

ALERTA SANITARIA

El NEA aparece entre las regiones más afectadas por el récord de casos de sífilis en el país

El país registra un aumento sostenido de casos, especialmente en adolescentes y personas jóvenes.
miércoles 18 de febrero de 2026

La sífilis es una infección causada por bacterias que la mayoría de las veces se transmite por contacto sexual y se trata de una enfermedad que comienza a hacerse presente con una llaga en los genitales, el recto o la boca, que no suele generar dolor.

Esta dolencia se transmite de persona a persona a través del contacto directo con esas llagas, mientras que también se le puede transmitir a un bebé durante el embarazo o el parto y, en ocasiones, también por la lactancia.

La sífilis vuelve a crecer en la Argentina y, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el país registra un aumento sostenido de casos, especialmente en adolescentes y personas jóvenes.

En 2025, los casos de sífilis en Argentina alcanzaron su cifra más alta en cinco años, con 55.183 diagnósticos confirmados, según datos del Boletín Epidemiológico Nacional y esto representa un 71% más de diagnósticos de la infección de transmisión sexual en comparación con lo registrado entre 2020 y 2024.

En cuanto a la distribución geográfica dentro de Argentina, el fenómeno no es homogéneo. Provincias como Córdoba lideran las tasas de incidencia por cada 100 mil habitantes, seguidas por jurisdicciones del NEA, Cuyo y el Sur. En algunas regiones del Noroeste Argentino, como Tucumán, se observa un incremento proporcional de casos que supera el 50 por ciento respecto a años anteriores, mientras que en Entre Ríos la tasa de notificación creció alrededor de un 72 por ciento en 2025, superando con creces el promedio nacional. El contexto socioeconómico juega un papel innegable. Sectores con menor acceso a educación sexual integral, servicios de salud y métodos de prevención enfrentan barreras adicionales para el diagnóstico y tratamiento. En este escenario, la falta de provisión de insumos básicos, como preservativos gratuitos, y la reducción de programas educativos han sido señalados por expertos como factores que amplifican la transmisión. 

La prevención de la sífilis es clara en teoría y, aún más, en la práctica: uso consistente de preservativos en todas las formas de contacto sexual, realización de pruebas de detección periódicas, especialmente ante nuevas parejas o relaciones sin barrera de protección, y la consulta médica ante cualquier signo sospechoso. Las pruebas rápidas permiten obtener resultados en menos de una hora, lo que facilita un diagnóstico oportuno y la interrupción de las cadenas de transmisión. Además, la detección temprana durante la gestación es crucial para evitar la sífilis congénita. Los controles prenatales deben incluir test de sífilis desde las primeras visitas, con tratamiento inmediato en caso de positividad. 

El tratamiento es simple y efectivo, a base de antibióticos, y permite la curación completa si se indica a tiempo.