lunes 23 de febrero de 2026

CRISIS LABORAL

Jorge Paz: “La caída del empleo no sorprende, pero sí preocupa”

El economista Jorge Paz, director del IELDE, analizó la pérdida de más de 115 mil puestos registrados desde noviembre de 2024 y explicó cómo el actual modelo económico acelera el desempleo y advirtió sobre los riesgos de una crisis social tras octubre.
martes 17 de junio de 2025

En una entrevista con La Otra Mirada, el economista Jorge Paz, director del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (IELDE), trazó un panorama sombrío sobre el mercado laboral argentino. Desde noviembre de 2024, según sus estimaciones, se perdieron más de 115.000 empleos registrados, sobre todo en el sector privado, con un fuerte impacto en actividades como la construcción.

“Esto no nos sorprende a los economistas: es el resultado esperable de las políticas que se están aplicando. Lo grave es que no hay señales de que vaya a mejorar”, advirtió Paz. Según explicó, la situación se enmarca en un fenómeno conocido como la curva de Phillips, que indica una relación inversa entre inflación y desempleo: “Cuando baja la inflación de forma abrupta, el empleo tiende a resentirse”.

El recorte del gasto, la reducción de la emisión monetaria y el ajuste fiscal generan una caída en la demanda interna. “La gente compra menos, las empresas venden menos y entonces necesitan menos trabajadores. Eso es lo que está ocurriendo”, señaló. Y alertó que si bien el ritmo de pérdida de empleo se desaceleró tras el impacto inicial, el problema estructural persiste.

Uno de los sectores más afectados es la construcción, actividad que, además de tener un alto uso de mano de obra no calificada, arrastra a industrias clave como la del cemento y el acero. “Esto afecta principalmente a los sectores de menores ingresos. No es casualidad que, aunque la pobreza parezca haber bajado por mayor participación en el mercado informal, esa tendencia sea muy frágil”, afirmó.

Consultado sobre el rumbo del gobierno de Javier Milei, Paz fue contundente: “El plan económico actual no está centrado en variables productivas sino financieras. Se sostiene en parte por el valor del dólar, que hoy está planchado a costa de múltiples maniobras, pero no hay un proyecto sostenible a mediano plazo”.

Sobre las perspectivas para los próximos meses, advirtió: “La historia reciente de América Latina ya mostró que las políticas de ajuste, basadas en la teoría del derrame, terminan en crisis sociales. En Argentina eso ya pasó en 2001, y podría repetirse después de octubre si no cambia el rumbo”.

“El gobierno apuesta a que las grandes empresas dinamicen la economía. Pero esas empresas tampoco reaccionan porque no confían en la estabilidad del modelo. Si no hay un giro, seguirán ganando los ricos y perdiendo los de siempre”, concluyó el economista.