lunes 23 de febrero de 2026

Paka Paka en la era Milei: ¿despolitización o nuevo adoctrinamiento infantil?

El canal infantil Paka Paka, símbolo de educación inclusiva y memoria social, enfrenta una transformación ideológica bajo el gobierno de Javier Milei. Bajo la consigna de "despolitización", se reemplazan contenidos críticos por discursos de derecha y se cuestiona la representación popular de personajes como Zamba.
miércoles 28 de mayo de 2025

Por Marina Carabajal

El canal público infantil Paka Paka, lanzado en 2010, supo marcar un antes y un después en la televisión educativa de Argentina. Con personajes como Zamba y Nina, ofrecía una narrativa inclusiva, plural y con una fuerte impronta pedagógica que ponía en el centro a la historia latinoamericana, los derechos humanos y las luchas sociales. Fue una herramienta cultural que permitió a millones de niños conocer su país desde una mirada crítica, comprometida y diversa.

Hoy, bajo el gobierno de Javier Milei, ese legado se encuentra en jaque. Bajo la bandera de la "despolitización", el Ejecutivo ha comenzado una transformación profunda del canal que, lejos de neutralizar ideologías, introduce nuevos discursos con un fuerte sesgo de derecha.

 

Del pensamiento crítico a la bajada libertaria

 

En su intento de “limpiar” el canal de todo contenido ideológico, el gobierno ha reemplazado programas que promovían derechos, memoria y diversidad por producciones extranjeras alineadas con el pensamiento liberal. Entre los nuevos títulos se encuentra The Tuttle Twins, una serie que predica ideas como la superioridad del mercado sobre el Estado, la meritocracia y el individualismo, bajo un formato infantil.

Asimismo, se han sumado animes clásicos como Dragon Ball Z o World Trigger, que si bien forman parte de la cultura pop global, poco aportan a la construcción de ciudadanía crítica o memoria histórica local.

 

Zamba bajo la lupa: racismo, estigmas y corrección ideológica

 

Uno de los puntos más polémicos fue la intención del gobierno de “revisar” el personaje de Zamba. Según declaraciones de funcionarios cercanos al Ministerio de Capital Humano, se analizaría una “mejora estética” del personaje porque “es moreno, gordito y de pelo negro, y eso no es aspiracional”.

Estas expresiones, profundamente discriminatorias, revelan una concepción elitista y racista sobre la representación infantil. Zamba fue diseñado como un niño norteño, argentino, común, sin estereotipos europeizados ni estándares de belleza ajenos a la realidad nacional. El intento de modificar su imagen no solo es un acto de violencia simbólica, sino que expone con crudeza los valores que el nuevo modelo busca instalar: blancura, delgadez, “aspiracionalismo” de clase.

 

La falsa promesa de neutralidad

 

El relato de “despolitizar” la programación infantil encubre una realidad más peligrosa: la sustitución de una pedagogía crítica por una bajada ideológica libertaria. No hay contenido neutral cuando se borran las luchas populares, cuando se eliminan referencias a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, cuando se retiran contenidos con enfoque de género o diversidad cultural.

La derecha no despolitiza, simplemente reconfigura el sentido. Se trata de un nuevo tipo de adoctrinamiento, más silencioso, más disimulado, pero igualmente intencional.

Paka Paka fue, y aún puede ser, una herramienta poderosa de inclusión, educación y memoria. La transformación que impulsa el gobierno de Milei bajo la excusa de la neutralidad es, en realidad, una imposición ideológica que desplaza valores democráticos por un modelo elitista, neoliberal y conservador.

Modificar a Zamba porque no responde a cánones hegemónicos no es “mejorar” un personaje: es censurarlo. Cambiar el canal para que ya no hable de derechos, sino de mercado, no es “despolitizar”: es politizar desde otro lugar. Hoy más que nunca, defender Paka Paka es defender una infancia libre, crítica y representada.

Paka Paka en la era Milei: ¿despolitización o nuevo adoctrinamiento infantil?
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