lunes 23 de febrero de 2026

La libertad como mercancía: el nuevo marketing de la ultraderecha global

El concepto de "libertad" se transforma en bandera de campañas globales de ultraderecha, desdibujando su verdadero sentido bajo el marketing político
viernes 23 de mayo de 2025

Por Marina Carabajal

En los últimos años, la palabra "libertad" ha sido secuestrada por los sectores más reaccionarios del espectro político global. Con discursos altisonantes y banderas patrias en mano, líderes de la ultraderecha han convertido ese concepto en un producto vacío, una marca registrada destinada a conquistar emocionalmente a grandes sectores del electorado. Pero lo que presentan como una cruzada por los derechos individuales, no es más que una estrategia publicitaria para enmascarar políticas que benefician a las élites económicas en detrimento del ciudadano común.

Javier Milei en Argentina, Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil, Giorgia Meloni en Italia, Santiago Abascal en España o Marine Le Pen en Francia, comparten un discurso similar: menos Estado, más mercado, más “libertad”. Sin embargo, esa "libertad" no está pensada para garantizar salud, educación, vivienda o trabajo digno para el pueblo, sino para desregular, privatizar y entregar recursos estratégicos a grupos concentrados de poder económico.

Con promesas de “liberar” a sus países del “socialismo”, lo que realmente hacen es empobrecer a las mayorías, hambrear a los sectores populares y destruir derechos conquistados durante décadas de lucha. La "libertad" que proclaman no incluye el acceso a una vida digna, sino la libertad para que los más ricos evadan impuestos, especulen con alimentos y servicios esenciales, y acumulen aún más poder económico y mediático.

Mientras vociferan contra la “casta”, terminan rodeándose de empresarios millonarios, funcionarios con vínculos financieros opacos y grupos que buscan maximizar su rentabilidad, incluso a costa del bienestar nacional. Privatizan empresas estratégicas, endeudan al país, reprimen la protesta social y promueven un individualismo que fragmenta el tejido social y desarma cualquier intento de solidaridad colectiva.

Lo que venden como “libertad” es, en realidad, un eufemismo para justificar el saqueo de los recursos comunes, la destrucción del Estado de bienestar y la consolidación de una nueva oligarquía neoliberal. Es una libertad para pocos, comprada con el hambre y el sufrimiento de muchos.

Para contrarrestar esta narrativa, vale recordar las palabras del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, un referente ético de la izquierda latinoamericana, cuando dijo: “La libertad no es tener plata para comprarte todo, es no ser esclavo de la necesidad. La verdadera libertad está en tener tiempo para vivir, para amar, para trabajar con sentido y no solo para sobrevivir.”

En un mundo donde la ultraderecha convierte a la libertad en un eslogan de marketing, es urgente recuperar su verdadero sentido: el derecho de los pueblos a vivir dignamente, con justicia social, igualdad y soberania.

La libertad como mercancía: el nuevo marketing de la ultraderecha global