martes 7 de abril de 2026

INVESTIGACIÓN

“El Rey de la Efedrina” y su vínculo con Formosa: piden 15 años de cárcel para Mario Segovia

La organización criminal que lideraba operó desde la cárcel, utilizando cuentas oficiales hackeadas del Gobierno provincial.
jueves 13 de febrero de 2025

El titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias, pidió al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de La Plata que condene al traficante internacional de precursores químicos, Mario Segovia (50), conocido como “El Rey de la Efedrina”, a 15 años de prisión por considerarlo el jefe de una asociación ilícita dedicada al contrabando de importación de partes de armas y de explosivos.

Para Mario Segovia y de su hijo Matías, el fiscal Iglesias sumó la acusación como autor y coautor, respectivamente, del delito de acceso sin autorización a correos electrónicos de una agencia estatal.

Este delito informático describió la fiscalía, constituyó la base de las actividades de la organización, pues a través del hackeo de las cuentas de correo electrónico que pertenecían a los empleados públicos y docentes, Gustavo Salomón y Antonio Torres, de la provincia de Formosa -que les permitieron a la banda hacerse pasar por funcionarios gubernamentales, gracias a la extensión @formosa.gov.ar de las cuentas a las que accedieron ilegalmente- pudieron relacionarse con empresas extranjeras que comercializan armas y explosivos a agencias estatales.

El sobre bomba y el origen de la investigación

La fiscalía expuso que en septiembre de 2016 las autoridades paraguayas detectaron en el Aeropuerto de Luque una encomienda que provenía de Canadá y que contenía dispositivos para la fabricación de explosivos ocultos en un sobre, una carpeta y un libro. Para que funcionaran como explosivo solo había que reemplazarle la sustancia inocua que llevaban por una como, por ejemplo, TNT, explicó Iglesias.

Añadió que la investigación -tanto en Paraguay como en Argentina- determinó que el remitente de la encomienda era la empresa canadiense Securesearch INC y que la compra había sido realizada a través del uso de dos casillas de correo electrónico del dominio @formosa.gov.ar, que pertenecían a dos docentes de esa provincia.

El plan -precisó el fiscal- era que el destinatario del paquete en Paraguay se lo diera a una azafata de una empresa de colectivos, quien lo ingresaría a nuestro país y se lo entregaría a uno de los visitantes frecuentes de Mario Segovia en el penal de Ezeiza.

Iglesias contó que la investigación se enderezó a establecer quiénes utilizaban los correos electrónicos. Explicó que, con la colaboración del gobierno de Formosa, se verificaron las IP desde donde se conectaba la banda. La Policía Federal, que con orden judicial intervino los correos con una “cuenta espejo” (que le permitía visualizar todos los movimientos), determinó que usaban un software VPN para evitar el rastreo.

Piden 15 años de cárcel para Mario Segovia, “el Rey de la Efedrina”

Añadió que, sin embargo, una IP llamó la atención por su localización en una estación de servicio Shell de Rosario, donde funcionaba un cibercafé. Allí, los investigadores pudieron hacer el seguimiento de Matías Segovia, a quien fotografiaron operando computadoras de alquiler a la misma hora en que las cuentas de correo investigadas tenían movimientos. Según el fiscal, el hijo del traficante habría cometido el error de no seguir las instrucciones de acceso por VPN que le había hecho llegar su padre en papeles manuscritos, que fueron secuestrados en los allanamientos y expuestos en la audiencia.

Iglesias relató que en las comunicaciones por correo interceptadas, la organización buscaba acceder a capacitaciones para la desactivación de los artefactos explosivos, pero “quien tiene los conocimientos necesarios para desactivarlos, los tiene también para activarlos”, marcó.

Narró que asimismo personal penitenciario halló una tablet que era operada por Segovia en la cárcel. En su interior, se encontraron las claves de acceso a las cuentas de correo electrónico investigadas y datos sobre la compra de dispositivos explosivos a la empresa canadiense.