lunes 23 de febrero de 2026

AMOR Y RESISTENCIA

Homenaje a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo

martes 22 de octubre de 2024

Por Marina Carabajal

 

Cada 22 de octubre, Argentina conmemora el Día Nacional del Derecho a la Identidad, una jornada que recuerda la incansable labor de las Abuelas de Plaza de Mayo en su búsqueda por recuperar a más de 130 nietos y nietas apropiados durante la última dictadura cívico-militar. Desde el 2004, esta fecha se ha consolidado como un símbolo de resistencia y esperanza, honrando a quienes enfrentaron la represión y reivindicando un derecho humano fundamental.

El legado de las Abuelas no solo es una historia de dolor, sino de amor y resistencia.

Aún quedan cerca de 300 personas que, desconociendo sus orígenes, viven sin saber quiénes son. La lucha por la identidad es, en esencia, una lucha por la dignidad humana. Como señala el editorial de este año de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, “no hay forma de medir los estragos de la apropiación en la subjetividad y en el cuerpo”, pero se reconoce el “efecto reparador de la restitución”. Cada reencuentro es un triunfo sobre la memoria borrada y la injusticia.

Sin embargo, el contexto actual en Argentina presenta un desafío alarmante. El gobierno de Javier Milei y su administración, marcada por una derecha radical, muy rancia, ha comenzado a borrar derechos y silenciar reclamos sociales.

En este panorama de negacionismo y represión, la lucha de las Abuelas es más relevante que nunca. Su memoria y su legado nos instan a cuestionar y resistir frente a un sistema que intenta despojarnos de nuestros derechos fundamentales.

La identidad no es un concepto aislado; se construye en la familia, la comunidad y la nación. Sin identidad, no hay sujeto; sin sujeto, no hay igualdad ni libertad. La defensa de este derecho debe ser colectiva, especialmente en un momento donde la violencia y el autoritarismo resurgen con fuerza.

El intento del gobierno de deslegitimar la historia reciente de Argentina, minimizando el impacto de la dictadura y a quienes la resistieron, es una afrenta a la memoria colectiva y a las víctimas que aún buscan justicia.

Las actividades conmemorativas de este año se centran en alentar a quienes dudan de su origen a buscar la verdad, a hacerse preguntas fundamentales: “¿Quién soy? ¿Dónde y cuándo nací?”. Estas son preguntas que todos merecen poder responder. Recordar a las Abuelas de Plaza de Mayo en este día es un homenaje a su valentía y a su inquebrantable fe en la justicia.

Es crucial que la comunidad se comprometa con esta búsqueda. La identidad es un derecho que debemos proteger y promover. En tiempos donde la violencia y la represión amenazan con silenciar voces, reafirmar nuestra identidad se convierte en un acto de resistencia. La lucha por la identidad no es solo una causa de las Abuelas, sino de toda la sociedad argentina.

Rechazar el negacionismo y la apología de aquellos que glorifican a los responsables de la dictadura es fundamental. El repudio a quienes continúan siendo “amantes” de aquellos milicos es un acto de compromiso con la verdad y la justicia. La memoria es una herramienta de lucha; recordar es un acto político que nos impulsa a seguir adelante.

En este Día Nacional del Derecho a la Identidad, reafirmamos nuestra voluntad de defender la verdad, la memoria y la justicia. La lucha de las Abuelas es un faro que nos guía en el camino hacia una sociedad más justa e inclusiva.

Que su lucha no se apague, y que cada uno de nosotros se convierta en un defensor de la identidad y la dignidad de todos los argentinos.

Homenaje a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo