miércoles 10 de junio de 2026

CONSTRUCCIÓN ESTANCADA

Con 55 obras paralizadas, Formosa apuesta a la inversión provincial

Desde la Cámara de la Construcción advirtieron que la actividad continúa en retroceso a nivel nacional. En Formosa, la obra pública financiada por la provincia y un leve repunte de la construcción privada permitieron incorporar trabajadores, aunque el sector sigue lejos de los niveles previos al freno de la inversión nacional.
miércoles 10 de junio de 2026

La industria de la construcción atraviesa uno de los períodos más complejos de los últimos años. Aunque algunos indicadores muestran señales aisladas de recuperación, el sector continúa afectado por la paralización de la obra pública nacional y la caída de la actividad, una situación que impacta de manera directa en el empleo y en las economías regionales.

Así lo expresó el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Delegación Formosa, Edgardo Hoyos, quien señaló en dialogo con “La Otra Mirada” de FM Espacios 92.5 que la actividad registró una nueva baja durante mayo y remarcó que la recuperación observada en algunas provincias no responde a políticas nacionales sino al esfuerzo de los gobiernos provinciales.

“Menos construcción significa menos trabajadores ocupados y menos movimiento económico en cada localidad”, sostuvo el dirigente empresarial al analizar los últimos datos del sector.

En el caso de Formosa, explicó que durante marzo se produjo una incorporación de 124 trabajadores registrados, elevando el número total de obreros activos a poco más de 2.500. Aunque abril presentó dificultades y todavía no existen estadísticas definitivas de mayo, Hoyos afirmó que existen indicios de una leve mejora impulsada tanto por la obra pública provincial como por algunas inversiones privadas.

Según indicó, la reactivación se explica fundamentalmente por la decisión del Gobierno provincial de continuar obras con recursos propios. Recordó que numerosos proyectos financiados originalmente por Nación quedaron paralizados tras el cambio de gestión en diciembre de 2023 y que, desde entonces, la provincia debió asumir parte de esos compromisos para evitar una mayor pérdida de puestos de trabajo.

Actualmente, unas 55 obras nacionales permanecen paralizadas en territorio formoseño. Algunas intentaron reiniciarse durante pocos meses, pero volvieron a frenarse por falta de desembolsos. Entre ellas figuran proyectos de infraestructura vial, educativa y sanitaria.

“Hay información de que la provincia buscará finalizar algunas escuelas, hospitales, centros de salud y obras de acueducto con financiamiento propio. Eso puede generar algo más de movimiento en el sector”, señaló.

El dirigente también destacó un comportamiento algo más dinámico de la construcción privada. La venta de materiales mostró una mejora durante mayo, lo que permite inferir la ejecución de nuevas obras particulares y una demanda moderada de mano de obra.

Sin embargo, el panorama general sigue siendo preocupante. Hoyos recordó que la construcción moviliza más de un centenar de actividades vinculadas, desde la producción de insumos hasta el transporte y el comercio. Por ello, cualquier caída en la actividad tiene un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.

A nivel nacional, estimó que aún quedan alrededor de 60.000 trabajadores de la construcción sin recuperar su empleo tras el fuerte desplome registrado desde fines de 2023. Además, cuestionó la decisión del Gobierno nacional de paralizar la obra pública y sostuvo que la inversión en infraestructura “no es un gasto, sino una herramienta de desarrollo”.

Otro de los problemas señalados es la deuda pendiente con las empresas constructoras. Según explicó, solo una parte menor de los certificados adeudados fue cancelada y, en muchos casos, los pagos llegaron con una fuerte pérdida de valor por efecto de la inflación y la devaluación.

Mientras tanto, los costos siguen aumentando. El índice de la Cámara de la Construcción registró en mayo un incremento cercano al 3,7%, impulsado por subas en materiales y mano de obra. Paradójicamente, ese aumento se produjo en un contexto de menor actividad, reflejando las dificultades que enfrenta el sector para recuperar niveles de producción y empleo.

Para Hoyos, el desafío sigue siendo el mismo: generar inversión y volver a poner en marcha obras que permitan reactivar una de las industrias con mayor capacidad para dinamizar la economía y crear puestos de trabajo.

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