miércoles 20 de mayo de 2026

CRECE LA DEMANDA Y LOS PRECIOS

Canasta sin TACC en Formosa: una persona celíaca gasta el doble en alimentación

Las obras sociales deben cubrir el 27,5% de la canasta básica en alimentos sin TACC.
martes 19 de mayo de 2026

En medio de una economía cada vez más ajustada para los hogares argentinos, las personas con celiaquía enfrentan un desafío adicional: sostener una alimentación libre de gluten con productos que, en muchos casos, duplican o triplican el valor de los alimentos tradicionales.

Comercios especializados y supermercados de Formosa coincidieron en que la demanda de productos sin TACC aumentó notablemente en los últimos años, aunque los precios continúan siendo una de las principales preocupaciones para las familias. 

La enfermedad celíaca se caracteriza por la intolerancia al gluten, presente principalmente en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC).

Laura, responsable de una dietética ubicada sobre Padre Patiño al 600, explicó que desde mediados de los años noventa observan un crecimiento sostenido en la cantidad de personas que buscan alimentos aptos para celíacos. “Nosotros estamos desde el año 95 y antes era muy poca la gente que venía con esta problemática. Era algo raro y además era muy difícil el diagnóstico. Hoy en día es mucho más fácil detectar la celiaquía”, señaló.

Según indicó, actualmente muchos pacientes llegan al consultorio médico por inflamación abdominal o dolores estomacales y rápidamente son derivados a estudios específicos para descartar intolerancia al gluten. “Antes se lo relacionaba solamente con gastritis; hoy está muy relacionado con el celiaquismo”, sostuvo.

Una canasta alimentaria mucho más cara

Durante un relevamiento realizado por FM Espacios 92.5 en dietéticas y cadenas comerciales, comerciantes y consumidores remarcaron que la celiaquía dejó de ser una condición “poco frecuente” para convertirse en una problemática cotidiana que impacta directamente en la economía familiar.

Una persona con celiaquía gasta por mes al menos $255.700, un 25% más que una persona sin esta condición. Se calcula que una familia tipo con alguno de sus integrantes con celiaquía necesita un total de $667.718 para poder realizar sus compras de alimentos aptos para esta condición.

El principal problema sigue siendo el precio. Desde la dietética remarcaron que los productos sin gluten “siempre fueron más elevados que otros productos”, aunque indicaron que en los últimos meses algunos valores se estabilizaron tras fuertes aumentos.

Entre los precios relevados aparecen:

  • Fideos de harina de arroz: entre 5.000 y 7.000 pesos.
  • Galletitas dulces y saladas: entre 3.000 y 5.000 pesos.
  • Premezclas para panadería: entre 4.000 y 5.000 pesos.
  • Fécula de mandioca y maicena: alrededor de 5.200 pesos.
  • Harina de almendra: 9.500 pesos.
  • Mix de frutos secos: 7.500 pesos.
  • Mermeladas y dulces orgánicos sin azúcar y sin TACC: cerca de 9.800 pesos.

“Es muy costoso mantener una alimentación así. Si hay un integrante en la familia con esta problemática, es prácticamente un presupuesto aparte”, afirmó Laura y también remarcó que muchas terminan adaptando toda la alimentación del hogar para evitar la contaminación cruzada. “Hay hogares donde cada uno tiene sus ollas, cubiertos y utensilios, pero todo eso también es muy caro. Entonces muchas veces toda la familia termina comiendo lo mismo”, indicó.

Supermercados: diferencias de precios y góndolas específicas

El relevamiento también incluyó supermercados locales, donde se detectaron diferencias importantes de precios según las marcas y la certificación de productos libres de gluten.

Entre los productos encontrados figuran:

  • Arroz integral orgánico: 6.590 pesos.
  • Premezcla sin gluten: 4.179 pesos.
  • Pan para hamburguesas sin TACC: 3.790 pesos.
  • Papas fritas aptas para celíacos: 2.300 pesos.
  • Pastas especiales: alrededor de 3.150 pesos.
  • Dulce de leche sin gluten: 12.100 pesos.
  • Alfajores de pistacho: 4.500 pesos por unidad.

A pesar de los altos costos, cada vez más supermercados cuentan con góndolas específicas para alimentos aptos para celíacos, algo que años atrás era prácticamente inexistente.

 
 
 
 
 
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Más diagnóstico, más consumo y nuevas exigencias

Especialistas y comerciantes coinciden en que el aumento de la demanda no necesariamente implica un crecimiento de la enfermedad, sino una mayor capacidad de diagnóstico y concientización. Además, existe una mayor exigencia de los consumidores respecto a la calidad de los productos. En el caso del pan, por ejemplo, la búsqueda apunta a alimentos que se asemejen al pan tradicional elaborado con harina de trigo.

“Hoy el celíaco busca un pan que sea parecido al pan común. Hay marcas que lograron una consistencia y un sabor muy similares”, explicó Laura al mostrar productos elaborados con harina de arroz, fécula de mandioca y papa.

Ayudas insuficientes

Aunque las obras sociales y algunos programas estatales ofrecen asistencia para personas con celiaquía, comerciantes y consumidores consideran que la ayuda sigue siendo limitada frente al costo real de la canasta.

La Ley Nacional 26.588 garantiza que tanto obras sociales como prepagas cubran el diagnóstico, tratamiento y los alimentos especializados. El beneficio económico central consiste en un reintegro mensual equivalente al 27,5% del valor de la canasta básica alimentaria informada por el INDEC. El monto actualizado es de $58.560,97.

“Las obras sociales reconocen un porcentaje, pero no alcanza demasiado”, señaló una persona con esta condición. También mencionó programas gubernamentales que entregan algunos productos básicos como harinas y arroz, aunque advirtieron que muchas familias igualmente deben afrontar un gasto mensual elevado.

En un contexto de inflación persistente y caída del poder adquisitivo, la alimentación sin gluten continúa siendo una necesidad de alto impacto económico para miles de familias argentinas.