lunes 23 de febrero de 2026

TENSIÓN INTERNACIONAL

Donald Trump no se detiene y ahora apunta hacia Groenlandia

El presidente estadounidense insiste en sumar el territorio al control de su país y advierte que avanzará “por la vía fácil o la difícil”.
sábado 10 de enero de 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar a Groenlandia en el centro del tablero internacional tras afirmar que habrá un acuerdo para que la isla pase a manos estadounidenses “les guste o no” a sus habitantes y a Dinamarca. La declaración reabrió un debate que mezcla ambiciones estratégicas, disputas diplomáticas y tensiones dentro de la OTAN.

En su contacto con la prensa, Donald Trump sostuvo que desea negociar un entendimiento pacífico, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar unilateralmente si no alcanza consenso. “Haremos algo con respecto a Groenlandia”, dijo el mandatario, dejando en claro que el interés de Washington va más allá de lo simbólico y apunta a recursos naturales, posición militar y proyección geopolítica.

Las declaraciones de Donald Trump encontraron rechazo inmediato en Dinamarca, país al cual pertenece el territorio. La primera ministra Mette Frederiksen advirtió que el planteo implica riesgos para la seguridad regional y agregó que un eventual ataque militar de Estados Unidos a un aliado podría desestabilizar la OTAN, organización de la cual ambos países forman parte junto a otras potencias occidentales.

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El caso Groenlandia no es nuevo en la agenda de Donald Trump, pero su reactivación ocurre en un contexto global marcado por el reacomodamiento de poderes y por una política exterior estadounidense que apuesta a ampliar su influencia territorial. La isla, ubicada en un punto clave del Ártico, posee enormes reservas minerales, corredores marítimos emergentes y valor estratégico militar.

Con este nuevo movimiento, Donald Trump suma un capítulo más a su estilo diplomático de presión directa y mensajes calculados para mantener protagonismo en el escenario internacional. Por ahora, tanto Groenlandia como Dinamarca reiteran que el territorio “no está en venta”, pero la Casa Blanca ya dejó claro que el tema no está cerrado.