lunes 23 de febrero de 2026

EDITORIAL

Crónica de una investigación que nunca fue

Cuando la justicia intenta ver, ve que no hay justicia.
lunes 22 de diciembre de 2025

En el barrio Luján apareció el cuerpo sin vida de una mujer "muerta" podría decir el informe, y justificar porque no se investigó, o si se realizó no hay evidencias de su efectividad o asertividad. Apareció, claro, porque investigar nunca apareció.

La muerte estuvo presente; la Justicia, no tanto. La Policía pasó, miró, tomó nota —o algo parecido— y siguió camino, como quien ve un bache más en la calle y piensa: “Después vemos”.

Porque en Formosa, al parecer, los cuerpos se encuentran solos, las causas se archivan solas y las responsabilidades se evaporan solas. Un verdadero prodigio administrativo: el crimen sin crimen, la muerte sin preguntas, el silencio con sello oficial.
  
La investigación fue tan profunda que casi no se nota. Tan meticulosa que nadie sabe qué se hizo. Tan exhaustiva que no dejó rastros… ni resultados. Una eficiencia inversa digna de estudio: cuanto menos se investiga, más rápido se llega a ninguna conclusión.

La Justicia, por su parte, parece haber aplicado la famosa doctrina del “no molestar”. No sea cosa de incomodar a alguien preguntando demasiado. No vaya a ser que investigar implique trabajo, recursos o peor aún responsabilidades. Mejor dejar que el tiempo haga lo suyo: enfriar el caso, desgastar la memoria y normalizar la impunidad.

Porque si una mujer muerta no genera urgencia, preguntas ni respuestas, entonces el mensaje es claro: hay vidas que pesan menos que un expediente mal escrito. Y eso no es solo desidia; es una forma de violencia institucional, prolija, callada y perfectamente aceitada.

Mientras tanto, el barrio sabe. La gente comenta. Las dudas circulan. Pero el Estado, que debería esclarecer, prefiere mirar para otro lado. Total, el silencio no hace ruido y la inacción no deja huellas… salvo en la conciencia colectiva.

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Así, entre papeles que no avanzan y miradas que esquivan, el caso se suma a la larga lista de muertes que no merecieron verdad. Y la pregunta queda flotando, incómoda y persistente:¿qué tan muerta tiene que estar una causa para que alguien decida investigarla?

Seguro la cuerda se ajusta más y más, pero siempre termina cortándose por lo más fino.
"Carajo" viva Perón.

AUTOR: R.V.

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