lunes 25 de mayo de 2026

VIOLENCIA ESTRUCTURAL

En tres meses, 80 femicidios en Argentina: un grito que no puede silenciarse

Clara Santamarina, integrante del área institucional de la Casa del Encuentro y del Observatorio de Femicidios "Adriana Marisel Zambrano", compartió un crudo informe sobre los femicidios en lo que va del año. La cifra, que no disminuye, se refleja en un contexto donde las políticas de protección a las mujeres están en retroceso.
viernes 04 de abril de 2025

En los primeros tres meses de este año, Argentina sumó 80 femicidios, una cifra que representa la máxima expresión de la violencia de género que sigue azotando a las mujeres del país. Este alarmante informe, que fue presentado por la Casa del Encuentro y el Observatorio de Femicidios "Adriana Marisel Zambrano", llega en un contexto donde las declaraciones de funcionarios nacionales, incluido el presidente, generaron controversia sobre el reconocimiento y tratamiento de este flagelo.

Clara Santamarina, integrante del área institucional de la Casa del Encuentro, expresó su preocupación sobre la situación: "Lo que vemos es que, desde el Gobierno Nacional, se minimiza el femicidio, un crimen que tiene características particulares y que no puede ser abordado como un simple caso de inseguridad", sostuvo en una entrevista con La Otra Mirada.

Santamarina destacó que un 65% de los femicidios se producen en el hogar de las víctimas, lo que implica que estas mujeres no mueren en la calle, sino en el lugar donde deberían sentirse más seguras. "El 59% de los femicidios son cometidos por parejas o exparejas de las víctimas. No se trata de un extraño que las agreda, sino de personas de confianza, lo cual hace que esta violencia sea mucho más compleja y dolorosa", explicó la referente.

El retroceso en la protección de las mujeres

Según el informe, a pesar de los avances logrados en los últimos años, las políticas públicas de protección a las mujeres y la lucha contra la violencia de género están siendo fuertemente cuestionadas y, en algunos casos, desfinanciadas. Santamarina explicó que muchas de las leyes que anteriormente habían sido creadas para proteger a las mujeres, como el "Plan Acompañar" y la "Ley Brisa", no están siendo implementadas correctamente, o directamente se encuentran sin fondos.

"Hoy vemos cómo se abandonan a las mujeres, dejándolas desprotegidas. Y lo más preocupante es que las denuncias han disminuido, no porque haya menos casos, sino porque las víctimas ya no confían en el sistema. El presidente y algunos ministros, al negar la existencia de la violencia de género como un problema estructural, envalentonan a los agresores", manifestó Santamarina.

Para la activista, el femicidio no es un delito más, sino un crimen particular que requiere un enfoque integral. "No podemos tratar la violencia de género como un simple delito de inseguridad. Necesitamos un abordaje especializado, que contemple el contexto psicológico y emocional de las víctimas, además de una contención real", afirmó.

Una creciente desconfianza en el sistema de justicia

Otro de los aspectos críticos que destacó Clara Santamarina fue la baja cantidad de denuncias realizadas por las víctimas antes de ser asesinadas. En lo que va del año, de las 80 mujeres víctimas de femicidio, solo 12 habían denunciado previamente a sus agresores. "Esto nos habla de una desconfianza profunda en el sistema de justicia, en la policía y en las fuerzas de seguridad. Las mujeres temen que, al denunciar, no recibirán la protección necesaria y, lamentablemente, esto se está volviendo una realidad", agregó.

Además, la violencia no solo afecta a las mujeres cisgénero. Las personas trans también son víctimas de ataques brutales, alimentados por discursos de odio y transfobia, como lo demuestra el reciente caso en Buenos Aires, donde una mujer trans fue atacada por un grupo de hombres en una parada de colectivo.

Clara Santamarina también remarcó el daño que el discurso oficial está causando. "El presidente y otros funcionarios, al minimizar la violencia de género y negar su existencia como un fenómeno estructural, no solo están poniendo en peligro a las mujeres, sino que también están alentando a los agresores", indicó. Esta retórica, que deslegitima las luchas feministas y las políticas de protección, ha abierto un espacio para la impunidad y el abuso.

"Es como si el Gobierno estuviera diciendo que no importa la vida de las mujeres, que el femicidio no es un delito serio. Esto está empoderando a los agresores, quienes sienten que el Estado no los va a castigar. Y lo más grave es que, con este discurso, las mujeres quedan más solas, más desprotegidas y más vulnerables", añadió.

Para la Casa del Encuentro, la situación actual es un llamado de alerta. "Lo que está pasando es muy grave, y tenemos que seguir luchando. No podemos permitir que todo lo que hemos logrado en los últimos años se pierda. Necesitamos que el Estado cumpla con sus responsabilidades, que las leyes se implementen y que las mujeres no se sientan solas", expresó Santamarina, con firmeza.

El trabajo de organizaciones como la Casa del Encuentro y el Observatorio de Femicidios se vuelve cada vez más crucial en un contexto donde la violencia de género sigue siendo una de las principales causas de muerte para las mujeres en Argentina. Como concluyó Clara: "Este tema no puede dejar de ser un tema de agenda pública. Necesitamos que se visibilice, que se hable de él, porque el silencio solo beneficia a los agresores".

El compromiso de las organizaciones sociales, feministas y periodistas es más relevante que nunca en la lucha por erradicar la violencia de género. La tasa de femicidios sigue siendo alarmante, y es fundamental que todos, desde el Estado hasta la sociedad civil, trabajen para garantizar una vida libre de violencia para las mujeres y las diversidades sexuales.