jueves 20 de junio de 2024

MANUEL LOZANO LE RESPONDE A NICOLÁS MÁRQUEZ

“No somos insanos, pero vivimos en un mundo en el que discursos como el tuyo pueden resultar insanos para nosotros”

El escritor de ultraderecha que es parte de la actual “Feria del libro” aseguró que los gobiernos anteriores al de Javier Milei financiaban la homosexualidad alentando conductas autodestructivas.
miércoles 08 de mayo de 2024
Manuel Lozano responde a  los dichos de Márquez
Manuel Lozano responde a los dichos de Márquez

El escritor Nicolás Márquez, citó cifras “objetivas”, para fundamentar sus fuertes dichos respecto al porqué la homosexualidad es destructiva y porqué los gobiernos anteriores al de Javier Milei financiaban conductas de ese tipo, en tanto que dejó en claro que Javier Milei hace lo correcto al no darle su apoyo a las diversidades.

Para no caer en el juego perverso de manipular datos a conveniencia al mejor estilo de este escritor, solo puedo agregar que Márquez se expresó de esta manera: “Yo soy un defensor, y constantemente enfatizo en la en la libre elección de las personas” y, acto seguido lanzó una fuerte advertencia: “hay conductas objetivamente sanas y conductas objetivamente insanas entonces cuando el Estado promueve, incentiva y financia la homosexualidad como lo ha hecho hasta la aparición de Javier Milei en escena, está incentivando una conducta autodestructiva”.

La réplica

En respuesta a tales premisas, fundadas en estadísticas muy detalladas, me sumo a la respuesta clara y contundente de Manuel Lozano, director de la Fundación Sí, una ONG que tiene como principal objetivo promover la inclusión social de los sectores más vulnerables de la Argentina.

El abogado (recibido con el mejor promedio de su promoción en la Universidad Ctólica de Salta) y también escritor se expresó al respecto en el Stream que conduce “Andy” Kusnetzoff aclarando que hablaría de algo que para él “es estrictamente personal” y que tiene que ver justamente con que “el viernes (3 de mayo) Nicolás Márquez, escritor que se presentará dentro de unos días a la feria del libro dio una nota y dijo cuestiones que me parecieron muy terribles y no podía no responderle”, inició.

“Entre las cosas que dijo, mencionó que los homosexuales somos insanos, invertidos, con tendencia a la autodestrucción, que tenemos 7% más de probabilidad de estar en las drogas, 14% más en el índice de suicidio, que el 75% de las personas que tiene alguna enfermedad transmisión sexual somos homosexuales, que tenemos cuatro veces más propensión al alcoholismo y que las perspectivas de vida que tenemos son 25 años menores y de mucha infelicidad”, enumeró Mabuel las expresiones a las cuales respondería.

Restándole peso a los números pero enfocándose en su propia realidad, expresó: “No voy a discutir los números con Nicolás porque primero no los conozco y, es probable que alguna de esas cifras sea real, pero sí le quiero decir desde adentro y en primera persona algunas cosas que viví de chico, desde que tengo memoria. Siempre el abanderado de la escuela y lo que para algunos  era algo que celebrar, para mí era una tortura porque pasar de donde estamos en la hilera hasta donde estaba la bandera implicaban 12 metros en donde todos me gritaban ‘puto´”.

El activista continuó abriendo su corazón y compartiendo vivencias desgarradoras: “en cada uno de mis cumpleaños de todos los que me acuerdo uno de mis 3 deseos era pedir por favor no ser gay. Jamás se lo conté a nadie y jamás lo viví hasta los 20 cuando por fin me animé a contárselo a mis papás que pensaban lo mismo que Nicolás, que ser gay era sinónimo de infelicidad y me llevaron un psicólogo, uno mal elegido que dijo que yo estaba enfermo y que a su vez prometió cambiar mi sexualidad”.

“Durante más de 100 días todas las mañanas cuando me despertaba lo primero que leía era un correo de este psicólogo explicándome la técnica que yo tenía que utilizar para suicidarme. Durante más de 100 días, lo repito, todos los días recibía un correo que decía cómo me tenía que suicidar y me argumentaba el por qué”, recordó.

“Cuando llegaba a mi casa, mi familia se iba para no verme, a mi hermana la mandaron a estudiar otra ciudad para que no viva conmigo por ser homosexual, cuando llegaba a las sesiones con ‘este tipo’ (el psicólogo), me hacía esperar más de 2 horas en la puerta y después de todo ese tiempo, me mandaba a su secretaria con un papelito escrito a mano que decía ‘no sos digno de que yo y atienda’. A modo de reflexión, Manuel se preguntó: “qué es peor, ¿lo que el psicólogo hacía o que yo me lo creía?”

“¿Somos una población con mayor tasa de suicidio? es probable, pero no porque seamos insanos sino porque discursos como el tuyo (refiriéndose directamente a Nicolás Márquez), nos enseñaron que no somos valiosos y somos la escoria de esta sociedad”, disparó tajante contra el discurso ultraconservador.

“Sabías que hay muchas personas homosexuales que sufrimos nosofobia?, que durante muchísimo tiempo después de cada relación sexual salimos corriendo a hacernos un análisis porque nos educaron creyendo que los homosexuales éramos los ‘sidosos’. ¿Tenemos conductas autodestructivas? puede ser, pues nos enseñaron que no nos merecíamos que nos quieran”, replicó.

Continuó diciendo: “yo no te conozco Nicolás, no te juzgo, inclusive te diría que hasta puedo entenderte. Algo que que me enseñó la fundación (Sí), es intentar entender a cada una de las formas de pensar porque, además, si yo que soy homosexual, que lo digo, que lo siento, alguna vez pensé igual que vos, entiendo que no puedas entenderlo tampoco”, dijo el joven dando cátedra de empatía y humildad.

Y agregó: “No voy a pedirte que cambies de opinión porque no sé si es mi rol, pero sí te quiero pedir empatía, amorosidad y sobre todo responsabilidad. La misma que nos cabe todos los que tenemos el privilegio tener un micrófono adelante porque uno nunca sabe quién está escuchando y por eso elegí decir esto hoy”, explicó.

Finalmente y entre sollozos, destacó que su réplica iba “por Tomás, un chico trans que vivía en la residencia que tiene la fundación en Córdoba y en diciembre se quitó la vida porque el dolor era demasiado, por Fernando que se presentó al proceso de selección y antes de irse nos dijo no quiso decir que era homosexual porque tenía miedo que esa sea la razón por la que lo dejemos afuera, por Ernestina que aún está estudiando en la residencia pero se auto lesiona porque cree que no vale lo suficiente, por el pibe del que me enamoré que nunca pudo darme un beso porque no se anima a salir del armario porque tiembla de miedo, por Fito un señor que me crucé el otro día que tiene 62 años y recién a sus años se animó a besar un hombre”.

“No somos insanos Nicolas, pero sí vivimos en un mundo que muchas veces, por discursos como el tuyo, puede resultar insano para nosotros. Para quien nos esté escuchando y diga que tenemos una perspectiva de infelicidad quiero decirles que yo soy tremendamente feliz, que tengo 39 años y amo profundamente lo que hago, amo profundamente quién soy y por eso estoy manifestando todo esto, que duermo poco porque amo profundamente la vida y quiero vivirla al máximo”, aseguró cerrando su respuesta con atura y y dejando un mensaje de esperanza.