2026-07-24

CRISIS EN LA PRODUCCIÓN

Pánfilo Ayala cuestionó la derogación de una norma sanitaria nacional: "Es un mazazo en la cabeza para los pequeños productores"

El referente de la filial Laguna Naineck de la Federación Agraria Argentina advirtió que la derogación de una resolución que protegía a las provincias productoras habilita el ingreso de bananas de países con enfermedades como la sigatoka negra. Además, denunció la falta de políticas públicas, el éxodo de familias rurales y la crisis que atraviesa el sector.

La crisis en el sector frutihortícola de la provincia de Formosa ha alcanzado un punto de no retorno, según denunció Pánfilo Ayala, productor bananero y presidente de la filial Laguna Naineck de la Federación Agraria Argentina.

En el programa Cuarto Oscuro el dirigente advirtió sobre las graves consecuencias de las nuevas medidas de desregulación que amenazan con desaparecer el cultivo emblemático de la región.

La principal preocupación de los productores radica en la derogación de la Resolución 99/94 y el impacto de la Resolución 520 de SENASA. Según Ayala, estas normativas eran el último bastión de defensa contra enfermedades letales como la sigatoka negra. Al respecto, advirtió que si el hongo ingresa al país a través de fruta o embalajes extranjeros sin control, el productor debería destruir su parcela y esperar 30 años para volver a plantar.

El dirigente explicó que la derogación elimina las barreras sanitarias que impedían el ingreso de frutas provenientes de regiones afectadas por enfermedades inexistentes en la producción nacional.

En Cosmovisión TV, Ayala aseguró que la medida representa "un mazazo en la cabeza" para los pequeños productores y advirtió que podría poner en peligro el estatus sanitario que conserva la producción bananera de Formosa.

“Nos dejan sin protección sanitaria. Es increíble lo mal analizado que está esto”, afirmó Ayala. “Dicen que la resolución es antigua u obsoleta, pero no es así: está vigente y protege nuestra producción. Eliminarla es un tiro de gracia a la sanidad del sector”. 

Ayala señaló que la noticia sorprendió también a productores de Salta y Jujuy, quienes ya iniciaron gestiones ante el Senasa y la Secretaría de Agricultura.

"Vamos a pedir una audiencia urgente porque alguien tomó esta decisión sin medir las consecuencias que tendrá sobre nuestra producción", sostuvo.

"No hubo respuestas de ningún gobierno"

El referente de la Federación Agraria criticó la “ausencia de políticas públicas diferenciadas” y apuntó tanto contra el actual Gobierno Nacional como contra gestiones anteriores. Aseguró que, a pesar de haber tenido a funcionarios formoseños en carteras nacionales (en alusión a Ricardo Buryaile y Luis Basterra), los productores nunca obtuvieron herramientas concretas de protección de mercado o créditos de fomento.

“Sabemos que el gobierno actual es liberal y apunta a desregular todo, pero nosotros, los pequeños productores, no estamos en su agenda”, disparó Ayala. Asimismo, defendió el rol histórico de instituciones como el INTA y el SENASA, aunque advirtió que el actual desfinanciamiento de estos organismos pone en riesgo la inocuidad alimentaria del país.

Entre las propuestas que la Federación Agraria presentó en reiteradas oportunidades mencionó precios mínimos de referencia; compras públicas; agregado de valor en origen; créditos de fomento y protección del mercado interno. Sin embargo, lamentó que nunca obtuvieron respuestas concretas.

"Nos recibieron, presentamos propuestas muy claras y terminó siendo un 'gracias, mucho gusto y vuelva a su provincia'".

A su entender, las consecuencias sociales ya son visibles. "Hay un quiebre económico muy fuerte y la derogación de las resoluciones es un tiro de gracia para nuestra producción".

Frente a un panorama desolador, Ayala fue contundente y pidió una reunión urgente con funcionarios nacionales y provinciales para revertir la desregulación fitosanitaria. “Cada alimento que el argentino consume en su mesa pasó por las manos de un pequeño productor. No pedimos un favor, pedimos sustentabilidad y garantías jurídicas para poder seguir trabajando nuestra tierra”, manifestó.

Mientras la respuesta oficial se hace esperar, en la Formosa profunda, los racimos de bananas siguen madurando en los árboles sin compradores, marcando el que podría ser el último ciclo de una economía regional que agoniza.

"La banana se está pudriendo en las chacras"

El dirigente describió además la difícil situación comercial que atraviesan actualmente los productores.

"Hace más de tres semanas que prácticamente no podemos vender banana. Los compradores dicen que no hay consumo ni plata".

Según indicó, algunos intermediarios ofrecen apenas 2.000 pesos por una caja de entre 22 y 25 kilos de banana verde. "Es imposible sostener una producción con esos valores", lamentó.

A la compleja situación económica se suma el éxodo rural y el abandono de las chacras. Sobre esto, Ayala aseguró que el abandono de la actividad ya es evidente en numerosas colonias rurales.

"Hay escuelas que antes tenían entre 150 y 200 alumnos y hoy apenas tienen uno o dos. Los jóvenes se van porque no ven futuro".

“El éxodo de jóvenes no cesa, están decepcionadas y abandonan todo”, relató el dirigente. Se estima que, solo en el último año, más de 100 familias han dejado la actividad en Laguna Naineck. “Uno recorre colonias como Palma Sola o San Juan y ve casas abandonadas entre los yuyales; chalets que en los años 70 y 80 eran símbolo de progreso hoy están en el monte”.

Ayala comparó el presente con las “épocas doradas” de la región, recordando cómo una pequeña producción de algodón permitía comprar un vehículo 0km: “Antes había seguridad comercial. Hoy el algodón es historia, el polo tomatero ha desaparecido y la banana está siguiendo ese mismo camino”.

Te puede interesar