GRITO COLECTIVO
Ibarreta volvió a marchar por Ni Una Menos y recordó a Sonia Miranda y Lili Álvaro
Con una importante participación de vecinos y vecinas, la localidad de Ibarreta se sumó este 3 de junio a una nueva jornada de movilización bajo la consigna “Ni Una Menos”, al cumplirse 11 años de la histórica marcha que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina.
La concentración reunió a referentes sociales, mujeres, jóvenes y familias que recorrieron las calles para visibilizar la problemática y mantener viva la memoria de las víctimas de femicidio. Durante el acto central se recordó especialmente a las dos últimas víctimas de la localidad, Sonia Miranda y Lili Álvaro, cuyos nombres fueron mencionados como símbolo del compromiso colectivo para que hechos de esta naturaleza no vuelvan a repetirse.
La docente Ana Zalazar, fue la encargada de leer un documento alusivo a la fecha. En su mensaje evocó aquel 3 de junio de 2015, cuando miles de mujeres salieron a las calles del país tras el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en Santa Fe.
“Estábamos conmocionadas, con espinas en el pecho, la garganta apretada y un nudo que nos atragantaba y que solo se aliviaría con un grito colectivo”, expresó el texto leído durante la actividad.
El documento recordó que el asesinato de Chiara Páez fue el detonante de una movilización masiva que permitió visibilizar una realidad que atravesaba a miles de mujeres. “Nos enteramos que compartíamos historias calcadas. Y había una urgencia: cada 37 horas mataban a una”, señaló.
A más de una década del nacimiento del movimiento, las participantes reafirmaron la vigencia del reclamo y la necesidad de continuar exigiendo políticas públicas de prevención, asistencia y protección para las víctimas de violencia de género.
“Hoy nos vemos en las calles. Hoy salimos con las fuerzas que tenemos a gritar los nombres de todas”, concluyó el documento, en una jornada cargada de emoción, memoria y reivindicación colectiva.
La movilización cerró con un fuerte llamado a sostener la lucha contra la violencia machista y a mantener presentes los nombres de quienes fueron víctimas de femicidio, tanto en Ibarreta como en todo el país.