CRUCE CON NACIÓN
Atienza cruzó a Milei y advirtió: “Hay una catástrofe sanitaria en marcha”
En medio de la creciente tensión entre el Gobierno nacional y referentes del ámbito sanitario, el médico y especialista en salud pública Óscar Atienza respondió a las críticas del presidente Javier Milei, quien lo calificó como “terrorista de la salud pública”. Lejos de retroceder, el profesional redobló sus cuestionamientos y advirtió sobre un deterioro generalizado del sistema sanitario, con especial impacto en jubilados.
“Yo leo y replico la información del propio Ministerio de Salud y del Boletín Epidemiológico Nacional. Y sí, da terror leerlo”, sostuvo Atienza en diálogo con "Formosa Mi Ciudad" de FM Espacios 92.5, al tiempo que atribuyó la situación a lo que definió como una “catástrofe sanitaria” en desarrollo.
El médico aseguró que los indicadores actuales son “los peores de la historia argentina” y apuntó a un aumento de enfermedades, mortalidad y problemáticas sociales vinculadas a la salud. Entre los datos más alarmantes, mencionó un exceso de más de 21 mil muertes en personas mayores de 65 años durante 2024, así como incrementos en la mortalidad infantil, materna y en los suicidios.
Uno de los focos centrales de su crítica fue la situación del PAMI. Según explicó, los recortes en honorarios médicos —que actualmente rondan los 2.100 pesos por cápita— están generando un escenario crítico. “Es menos de lo que cuesta un café. Es un valor miserable”, cuestionó, y advirtió que esto podría derivar en la renuncia de médicos de cabecera, dejando sin cobertura a miles de afiliados.
Atienza también alertó sobre la interrupción en la entrega de medicamentos a jubilados, una situación que, según indicó, ya lleva varias semanas. “Después de los 65 años, la mayoría de las personas depende de medicación para vivir. Si dejan de tomarla, el riesgo de infartos o ACV es inmediato”, recalcó.
En esa línea, cuestionó los cambios en el Programa Remediar, que garantizaba el acceso gratuito a medicamentos esenciales en centros de salud.
“Dicen que no lo eliminaron, pero en la práctica desapareció. Pasar de 79 medicamentos a sólo tres gratuitos es gravísimo”, afirmó.
El especialista también señaló la eliminación de medicamentos genéricos como otra medida que restringe el acceso a tratamientos. “Un genérico podía costar 1.200 pesos, mientras que el de marca llega a 18 mil. Se eliminaron todas las alternativas para la gente”, remarcó.
En cuanto al escenario epidemiológico, Atienza advirtió sobre la reaparición y aumento de enfermedades infecciosas que estaban controladas, como sarampión, tuberculosis, sífilis e incluso lepra. “Tenemos enfermedades de la Edad Media en crecimiento, impulsadas por la pobreza y la falta de políticas sanitarias”, sostuvo.
Asimismo, mencionó la caída en las coberturas de vacunación —que estimó por debajo del 20%— y la falta de campañas de prevención, lo que se refleja en el aumento de intoxicaciones por monóxido de carbono, picaduras de animales ponzoñosos y enfermedades evitables.
“El sistema está completamente desfinanciado y desarticulado. No hay una sola política sanitaria que esté funcionando bien”, concluyó Atienza, quien insistió en la necesidad de advertir sobre la situación pese a las críticas recibidas desde el Gobierno.
El cruce expone no sólo una disputa discursiva, sino un debate de fondo sobre el rumbo de la salud pública en el país, en un contexto donde los sectores más vulnerables aparecen como los principales afectados.