CRISIS INDUSTRIAL
Advierten que las políticas de Javier Milei provocan “industricidio”
En diálogo con el programa "La Otra Mirada" de FM Espacios 92.5, el empresario textil y presidente de la Fundación Proteger, Luciano Galfione, lanzó duras críticas contra la política económica del presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, al sostener que el país atraviesa un proceso de “industricidio”.
“Los números así lo marcan. No es una opinión, es lo que estamos viendo todos los días: empresas que se caen y puestos de trabajo que se pierden”, afirmó. Según precisó, el sector textil ya perdió más de 20.000 empleos formales y alrededor de 500 empresas cerraron sus puertas.
Galfione sostuvo que el principal problema es la caída del poder adquisitivo y el freno al consumo. “La gente no llega a fin de mes y eso impacta directamente en el entramado productivo. Lo que fabricamos es lo mismo que consumimos y lo que nos da trabajo”, explicó.
El dirigente empresario cuestionó además la apertura de importaciones y las declaraciones oficiales que desvalorizan la producción nacional. “Cuando dicen que una remera en Argentina es cara, omiten que el 50% del precio final son impuestos. Competimos con países como China que tienen tasas del 3% o negativas para la industria, mientras acá la tasa es del 40%. Que alguien me diga cómo competir así”, desafió.
También apuntó contra el sistema impositivo y financiero. “Una remera básica no cuesta más de 2 o 4 dólares fabricarla. Si termina valiendo 50 en un shopping, el problema no es la producción, es la comercialización, los alquileres, la logística, las tasas y los impuestos”, sostuvo. Y comparó con las compras en plataformas internacionales: “Hasta 400 dólares no pagan impuestos, el envío es gratis y no hay cuotas. Así cualquiera parece más barato”.
Consultado sobre cómo enfrentan la crisis, Galfione admitió que las medidas adoptadas por las empresas son “las más desagradables”: reducción de personal, achicamiento de estructuras y reconfiguración productiva para sobrevivir. “El 95% del sector son pymes de entre 20 y 40 trabajadores. No somos empresarios que andan en avión; somos fábricas familiares del interior que invierten y generan empleo”, remarcó.
"Por cada puesto industrial se generan 2,5 empleos indirectos. Cuando una fábrica cierra, no pierden trabajo 100 personas, pierden casi 400”, explicó.
Finalmente, advirtió que, de no mediar un cambio de rumbo, la situación se profundizará. “Ya vivimos estas políticas en la historia argentina y sabemos cómo terminan. No sólo la ropa va a seguir siendo cara, sino que además vamos a tener más desocupación”, concluyó.