LEY LUCIO
A 4 años del crimen de Lucio Dupuy, su familia exige que se cumpla la ley que lleva su nombre
Al cumplirse cuatro años del crimen que terminó con la vida de Lucio Dupuy en Santa Rosa, su familia volvió a elevar un pedido contundente: que se aplique de manera plena la Ley Lucio, la normativa sancionada en 2023 tras el impacto social y judicial que generó el caso del niño asesinado por su madre y la pareja de ella. Este aniversario vuelve a exponer las deudas pendientes del sistema de protección de infancias en todo el país.
Los allegados de Lucio Dupuy insistieron en que la ley que lleva su nombre no se está implementando de forma uniforme y efectiva. El padre del niño, Christian Dupuy, expresó un profundo dolor en sus redes y remarcó que continúa reclamando justicia, no solo por la condena a las responsables del crimen, sino por el entramado institucional que —según sostiene— falló en prevenirlo. Su mensaje reavivó el debate sobre los organismos que debían haber intervenido antes.
El caso reveló una cadena de omisiones estatales: Lucio había sido atendido en centros de salud por lesiones que no fueron investigadas, y no existió una comunicación efectiva entre las áreas responsables de resguardar su integridad. Aquellos episodios expusieron fallas graves en los protocolos y en la detección temprana de violencia infantil, falencias que la normativa sancionada buscó corregir.
La aprobación de la Ley Lucio Dupuy en 2023 estableció la capacitación obligatoria para todas las personas que trabajan con niños, niñas y adolescentes, además de reforzar los mecanismos de denuncia y articular acciones entre provincias y Nación. Sin embargo, referentes de distintos organismos advierten que los avances siguen siendo desparejos, especialmente en el interior del país.
Mientras la familia mantiene vivo el reclamo por una implementación real de la ley, organizaciones de protección de infancias insisten en que el caso debe seguir siendo un recordatorio de la urgencia: sin capacitaciones completas, sin recursos suficientes y sin respuestas rápidas ante señales de abuso, tragedias como la de Lucio podrían repetirse. El pedido es claro: cumplir la ley que lleva su nombre para que ninguna otra infancia quede desprotegida.