VIOLENCIA DE GÉNERO
En 2025 hubo 178 femicidios: una vida cada 36 horas
El país atraviesa un panorama de extrema violencia machista. Según el relevamiento del Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, entre el 1 de enero y el 29 de septiembre de 2025 se produjeron 178 femicidios, lo que significa que cada 36 horas una mujer es asesinada en Argentina.
El informe, elaborado a partir del análisis de medios de comunicación, detalla además 287 intentos de femicidio en el mismo período. Un dato particularmente alarmante: el 15% de las víctimas había denunciado previamente a su agresor. También se registró que 14 femicidas pertenecían a fuerzas de seguridad, lo que pone de relieve la falta de control institucional. En paralelo, 149 niñas y niños quedaron sin sus madres.
El reciente triple femicidio de Brenda Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) en Florencio Varela reavivó el debate sobre la ausencia de políticas de protección. La vulnerabilidad de las jóvenes se potencia con la falta de oportunidades: de acuerdo con datos del INDEC, 1 de cada 5 mujeres jóvenes que busca trabajo no lo consigue (19,2%). La retirada del Estado las expone a la precarización, la narcocriminalidad y, en muchos casos, a la violencia extrema.
El informe advierte que 12 de los femicidios registrados este año ocurrieron en contextos ligados al narcotráfico, como en el caso de Brenda, Morena y Lara. Mujeres, travestis y trans son empujadas a economías ilegales y luego asesinadas o criminalizadas. Sin embargo, gran parte de los medios invisibiliza estas historias o las cubre con estigmatización, reforzando la noción de “buenas y malas víctimas”.
A una década del grito colectivo de #NiUnaMenos, las cifras siguen siendo estremecedoras: el 23% de las jóvenes asesinadas había desaparecido previamente y el 21% sufrió ataques sexuales antes del femicidio.
“No hay víctimas buenas ni malas. Todas las vidas importan”, remarcan desde el Observatorio, que exige la aplicación urgente de políticas públicas de prevención, la implementación efectiva de la Ley Micaela en todos los niveles del Estado y también en los medios de comunicación.