Villaggi apuntó contra la división de la oposición y aseguró que Insfrán no podrá ser candidato en el 2027
Tras ser reelecta en los comicios del pasado 29 de junio, la diputada del Frente Amplio Formoseño, Agostina Villaggi, analizó la situación política de Formosa, describiendo un escenario de “mucha falta de respeto e intolerancia” donde, aseguró, “la política sana no existe”. Asimismo, denunció un sistema diseñado para la perpetuación en el poder, financiado con recursos del Estado y con una oposición que compite en una “cancha inclinada”, sin embargo, también atribuyó que los resultados "son causa del sistema electoral y que la oposición fue dividida. El único que entendió el mensaje de unidad fue Francisco Paoltroni".
“Cuesta mucho hoy en Formosa poder encontrar un canal de diálogo y de construcción política, por lo menos para los que estamos en la oposición”, afirmó Villaggi. Describió que en la Legislatura provincial “el diálogo con el oficialismo es casi imposible, no existe un consenso o un debate de ideas”, y aseguró hay malos tratos: “Nos cortan el micrófono, no nos dejan hablar, nos gritan mientras hablamos”.
El fallo de la Corte y el futuro político
Sobre el pedido de intervención federal, Villaggi aclaró que “no es por el resultado electoral”, sino por una cuestión de fondo. “La Constitución habla de no respeto a la forma republicana y en Formosa no hay división de poderes”, afirmó, y agregó que una república no solo se define por el voto, sino también por “la alternancia y la igualdad en la contienda”.
La diputada se mostró contundente respecto al futuro del gobernador: “Estoy muy tranquila porque en el 2027 Gildo Insfrán no va a volver a ser candidato. Hagan lo que hagan, inventen lo que inventen, porque ya tenemos un fallo de la Corte muy claro”. Aclaró que la sentencia no es solo contra el artículo 132, sino que “específicamente se refiere al gobernador Insfrán y hace hincapié sobre su mandato”, el cual califica de “ilegítimo e ilegal”. Por esto, advirtió: “En el caso de que se intente una vulneración de ese fallo, ahí sí, automáticamente, la intervención federal está más que garantizada”.
Una contienda desigual
Para Villaggi, el abultado resultado del 70% a favor del oficialismo no refleja un genuino apoyo popular, sino una consecuencia directa de un sistema desigual y clientelar. “Si nosotros compitiéramos en condiciones de igualdad, le vamos a ganar”, aseveró.
“En Formosa no hay alternancia ni igualdad en la contienda. Acá la política sana no existe, y el oficialismo gana porque la cancha está inclinada desde el inicio”, afirmó Villaggi. Según explicó, el oficialismo que lidera Gildo Insfrán hace campaña “los 365 días del año con plata de los formoseños”, ya que “usan la estructura del Estado para promover candidaturas. Hay carteles por toda la provincia que dicen ‘El Estado te protege’ y están financiados con recursos públicos”, señaló.
Sostuvo que el adoctrinamiento está presente desde los niveles primarios de educación: “En los colegios, en cuarto grado reparten un manual que hablan del modelo formoseño, diciendo que es un hito histórico la llegada de Gildo Insfrán. Eso es hacer campaña política”, denunció y agregó que el clientelismo se ejecuta de manera violenta en Formosa y sostuvo que “la gente es víctima de un sistema que está diseñado para perpetuarse en el poder. Cuando una sociedad es pobre, depende cada vez más del Estado y es más fácil manipular el voto de la gente”.
El radicalismo: entre la renovación y los resultados
A la espera del escrutinio definitivo, Villaggi reconoció que con los números provisionales su sublema ingresaría tres diputados, mientras que los libertarios obtendrían una banca. Esto podría dejar al radicalismo sin representación en el Concejo Deliberante, una situación que lamentó pero atribuyó al sistema electoral, ya que el concejal que quedaría fuera obtuvo más votos que su competidor directo.
Defendió, sin embargo, el proceso de renovación de su partido. “Somos todos jóvenes, figuras nuevas, dijo y sostuvo que el radicalismo en Formosa demuestra renovación de sus figuras políticas.
Finalmente, sobre la violencia verbal que ha enfrentado durante el desarrollo de la campaña a la cual calificó como violenta, la legisladora se mostró firme. “Esos episodios a mí me fortalecen, no voy a retroceder ni un paso. Siempre que haya una injusticia o sienta que están avasallando mis derechos, me voy a imponer y si tengo que poner el cuerpo, lo voy a poner”.