2025-06-19

Infancias olvidadas en el NEA: 7 de cada 10 niños son pobres

En el NEA, casi siete de cada diez chicos viven en pobreza, con impactantes cifras de indigencia y privación en derechos esenciales

En el Noreste argentino, la infancia atraviesa una de las peores caras de la desigualdad. Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Infancia de la UCA, el 67,5 % de los niños y adolescentes del NEA viven en condiciones de pobreza, y más del 21 % en indigencia. Es decir, más de dos de cada tres chicos crecen sin lo mínimo para vivir dignamente: comida suficiente, vivienda adecuada, acceso a la salud o a una educación de calidad.

Mientras a nivel nacional la pobreza infantil ronda el 55,4 %, en provincias del NEA como Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones los índices son aún más graves. El informe también advierte que el 35,5 % de los hogares con niños sufre inseguridad alimentaria severa y el 16,5 % de los chicos directamente pasó hambre durante el último año. Es el peor registro desde que se mide, y muestra cómo la crisis económica golpea con mayor dureza en las regiones históricamente más postergadas.

A esto se suman otras formas de exclusión que afectan de manera estructural a la niñez: más del 57 % no tiene obra social, el 34,6 % vive en condiciones de hacinamiento, y el 43,1 % en viviendas precarias. Son chicos y chicas que ven vulnerados derechos básicos todos los días.

Las políticas de asistencia como la AUH o la Tarjeta Alimentar ayudan, pero no alcanzan a revertir la magnitud del problema. Los comedores comunitarios están desbordados, y muchas familias dependen exclusivamente de ellos para garantizar al menos una comida diaria.

Organismos como Unicef alertan que la pobreza infantil en Argentina supera el 57 % si se mide por ingreso, pero cuando se suman las carencias en salud, educación, vivienda o saneamiento, el número se eleva al 70 %. Una realidad que, lejos de mejorar, se profundiza con la inflación, la falta de empleo formal y el recorte en programas sociales.

En palabras simples: la infancia en el NEA está en emergencia. Son miles de chicos que no eligen dónde nacer, pero que cargan desde el inicio con una desigualdad que condiciona su presente y compromete su futuro.

Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que no alcanza con paliativos. Se necesitan políticas integrales, con más presencia del Estado en los territorios, inversión sostenida en salud, educación, infraestructura y protección social. Porque no puede haber desarrollo sin garantizar derechos desde la cuna.

 

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