2025-06-03

Jujuy arde: femicidios, represión y detenidos por marchar

Tamara Fierro fue asesinada en Fraile Pintado. Cuando mujeres salieron a pedir justicia, la policía jujeña las reprimió. A días de un nuevo #NiUnaMenos, crece la indignación.

La provincia de Jujuy atraviesa una grave crisis marcada por la violencia de género y la represión estatal. El femicidio de Tamara Fierro, una joven de 29 años que desapareció el pasado 24 de mayo y cuyos restos calcinados fueron hallados dos días después, desató una ola de indignación. Sin embargo, las mujeres que salieron a reclamar justicia fueron brutalmente reprimidas por la policía local, en un contexto de creciente tensión social.

Tamara era estudiante de enfermería y madre de una niña de tres años. Una cámara de seguridad registró su ingreso a una vivienda de la calle Gurruchaga, de donde nunca volvió a salir. El hallazgo de sus restos óseos calcinados en el barrio Los Lapachos confirmó las sospechas de un nuevo femicidio. Por el crimen están detenidos Diego Castro Guerrero, acusado de “homicidio calificado por circunstancias de género y ensañamiento”, y Esteban Pérez, imputado por “encubrimiento agravado”.

El miércoles, en medio de las protestas por el caso, la policía del gobierno de Carlos Sadir detuvo a siete personas que marchaban exigiendo justicia. La diputada del PTS/Frente de Izquierda, Natalia Morales, denunció desde sus redes sociales que “la policía tiraba piedras para inculpar a las mujeres manifestantes” y que la represión fue ordenada desde el Ejecutivo provincial.

“Hubo tres femicidios en menos de 20 días en Jujuy”, denunció Morales, en la previa de una nueva jornada de #NiUnaMenos que se realizará este 4 de junio para unificar las luchas con jubiladas, científicas, trabajadores de la salud y personas con discapacidad.

Mientras el país se prepara para movilizarse a diez años del grito colectivo que sacudió las calles en 2015, en Jujuy se recrudece la violencia contra las mujeres y quienes alzan la voz. La consigna "Ni Una Menos" vuelve a retumbar con fuerza en una provincia que no sólo entierra víctimas, sino también derechos.

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