TENSIÓN Y ESTRATEGIA
El PJ debate liderazgos mientras el oficialismo avanza con base consolidada
En diálogo con La Otra Mirada de FM Espacios, el consultor político, económico e institucional Alejandro Pegoraro analizó el contexto nacional de cara a las elecciones legislativas previstas para este año. En un escenario marcado por la tensión económica, la fragmentación opositora aparece como un factor determinante que, lejos de representar un contrapeso eficaz, contribuye a consolidar al oficialismo liderado por Javier Milei.
Según el análisis, la debilidad actual de los espacios opositores, principalmente Unión por la Patria, la UCR y el PRO, responde a disputas internas, falta de conducción clara y una estrategia electoral poco cohesionada. Dentro del peronismo, las diferencias entre figuras de peso como Cristina Fernández, Axel Kicillof y Sergio Massa reflejan la crisis de representación que atraviesa el partido. A su vez, el radicalismo continúa en una prolongada búsqueda de liderazgo, y el PRO experimenta divisiones entre sectores que se alinean con el oficialismo y otros que buscan marcar distancia.
Este escenario, advierte Pegoraro, recuerda a la elección legislativa de 2017, cuando la fragmentación del peronismo favoreció al entonces oficialismo de Mauricio Macri. En este caso, La Libertad Avanza podría obtener un buen resultado no solo por méritos propios, sino también por la falta de una oferta opositora unificada que logre canalizar el descontento.
A pesar de los impactos sociales del ajuste económico y los escándalos que rodearon a algunas figuras del gobierno, estos no parecen haber erosionado de forma significativa su base de apoyo, que se mantiene en torno al 30 o 35% del electorado. Este núcleo se sostiene, en parte, por el rechazo a experiencias anteriores de gobierno, lo que refuerza la fidelidad de un sector que prefiere continuar con el rumbo actual antes que volver al pasado.
En este contexto, el Congreso Nacional del PJ, reprogramado para el 11 de mayo, se presenta como un espacio clave para intentar reconstruir una estrategia común en el peronismo. El objetivo central sería calmar internas y recuperar una agenda unificada que permita mejorar su desempeño electoral. Sin embargo, también existe el riesgo de que las diferencias se profundicen aún más, debilitando al espacio de cara a los comicios.
A nivel provincial, el caso del Chaco refleja esta dinámica en miniatura. Allí, los principales dirigentes peronistas, incluido el exgobernador Jorge Capitanich, lograron unificarse luego de haberse enfrentado en 2023. Sin embargo, un sector disidente, conformado por intendentes y referentes del PJ, optó por competir con lista propia. Esta división podría impactar directamente en la distribución de bancas en la legislatura chaqueña, favoreciendo al oficialismo provincial.
Con un electorado cada vez más volátil y decisiones impulsadas más por emociones que por factores nacionales, el mapa electoral se configura de forma compleja. En ese marco, el oficialismo nacional llega a la contienda con una ventaja relativa, no solo por el respaldo que aún conserva, sino también por los errores estratégicos de una oposición que no logra consolidarse.