Tigresa Acuña, la eternidad

¿Fin de Era? ¿Mal fallo? ¿Ley de la vida? La sorpresiva derrota de la Tigresa Acuña el viernes pasado en Hurlingham ante la Bonita Bermúdez
Tigresa Acuña, la eternidad
18/04/2018
S

i hay alguna verdad absoluta en el universo y una Ley fundamental, es la finitud de sus cosas, el límite, la caducidad, el deterioro y la muerte de todo ser viviente con su apogeo.

Cómo explicarle a la Tigresa Acuña tras su derrota ante la santafesina Daniela “La Bonita” Bermúdez –quizás injusta, o al menos, más pareja que lo que reflejaron los guarismos-, que fue un resultado lógico, perfecto, y que hizo honor a su singular historia.

Cómo hacerle entender que con ella particularmente, los jueces siempre fueron o quisieron ser extremadamente “justos”, tirando a severos.

Que jamás le han perdonado “una”, y que nunca le regalaron nada, salvo una vez, en la noche del Luna Park ante la jamaiquina Alicia Ashley, aunque después de haberla robado antes, también en su propia casa.

Posiblemente eso la rebele. Seguramente, al escuchar el fallo el viernes en el ring de Hurlingham ante la Bonita, esperaba al menos, como piso, un empate –matemáticamente viable- para quejarse otra vez de los jueces -que nunca la favorecen

¿Pero una derrota, por 4 y 6 puntos como las tarjetas de Rilo y Vainesman? Fue una ofensa, para lo que no estaba preparada.

Mala lectura de la Tigresa, nada fácil de explicar. Es que aún no entendió que para ella no aplican las generales de la ley.

Ella no es ídola, ni figura, ni negocio, ni nada. Ella ES el boxeo femenino, y todo lo que sobre ella acontece queda registrado por siempre en el invisible libro de la historia.

Por lo tanto, todo en su contexto adquiere un carácter virginal, primerizo, único, sagrado, de lo cual ni ella misma es plenamente consciente.

-. Y en el mejor de los casos, algún regalito como para devolverle todo lo que ella hizo por el boxeo femenino.

Autor : popular