jueves 2 de abril de 2026

EN LA CATEDRAL

“No se puede negar la realidad”: Conejero cuestionó los discursos de justicia social y llamó a atender los bajos salarios

En el marco de la Misa de Año Nuevo por la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, el obispo de la Diócesis de Formosa, criticó los exorbitantes sueldos de los diputados que están sobre la dificultad de numerosas familias para llegar a fin de mes.
viernes 02 de enero de 2026

En su primera homilía del año, el obispo de la Diócesis de Formosa, monseñor José Vicente Conejero Gallego, trazó un crudo diagnóstico de la realidad social y económica de la provincia y convocó a la comunidad a asumir un compromiso activo frente a las desigualdades que atraviesan a amplios sectores de la población.

La reflexión tuvo lugar durante la misa de Año Nuevo celebrada en el marco de la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, donde el prelado invitó a los fieles a agradecer el don de la vida, escuchar la Palabra de Dios y trabajar por la paz, la justicia y la fraternidad. Sin embargo, su mensaje estuvo marcado por fuertes definiciones sobre la situación cotidiana que viven muchas familias formoseñas.

Durante la homilía, Conejero advirtió que existen realidades que no pueden ocultarse ni relativizarse. “No se puede negar la realidad”, sostuvo, al referirse a los discursos que hablan de modelos igualitarios y justicia social. “Uno sale a la calle y ve”, afirmó, cuestionando la distancia entre ciertos relatos y lo que ocurre diariamente en los barrios.

El obispo describió escenas que observa a diario, como personas sin trabajo que permanecen en situación de calle, y vinculó esa problemática a la falta de empleo digno y estable, así como a la ausencia de una asistencia suficiente para los sectores más vulnerables. También mencionó las dificultades que atraviesan muchas familias para llegar a fin de mes, afrontar el pago de servicios básicos o cubrir necesidades elementales, lo que genera angustia y privaciones.

En ese contexto, remarcó que estas situaciones no deben conducir al desaliento, sino a una respuesta comprometida desde la fe y la doctrina social de la Iglesia. Señaló que el amor es el fundamento de la justicia y de la paz, y llamó a trabajar por el bien común desde el reconocimiento honesto de las carencias existentes.

Uno de los tramos más enfáticos de su mensaje estuvo centrado en la desigualdad salarial. Conejero planteó la necesidad de revisar las profundas brechas entre los ingresos de los funcionarios y los sueldos de los trabajadores. “Todos estamos comprometidos y debemos trabajar para erradicar las desigualdades injustas, comenzando por los sueldos”, expresó, al considerar inadmisible que algunos sectores perciban ingresos muy elevados mientras otros no alcanzan a cubrir lo básico.

Asimismo, el obispo exhortó a moderar el uso de la palabra y a fomentar el diálogo respetuoso, recordando que la fe cristiana se construye no solo desde los discursos, sino desde las actitudes y el testimonio. En línea con la intención del Papa Francisco para el mes de enero, invitó a orar desde la Palabra de Dios y a construir una sociedad más fraterna, justa y pacífica.

En el cierre de la celebración, y en el marco de la Jornada Mundial de la Paz, Conejero retomó un mensaje del Papa para reclamar “una paz desarmada y desarmante”, cuestionando el incremento de los presupuestos destinados a armamentos en detrimento de áreas esenciales como la educación y la salud. Finalmente, pidió la intercesión de Santa María, Madre de Dios, por la paz y el futuro del pueblo formoseño.