miércoles 28 de octubre de 2026

GIRO EN LA INVESTIGACIÓN

Caso Gisela: el cuerpo presentaba signos de violencia y el material fílmico compromete a su expareja

Las autoridades no encontraron denuncias previas de violencia por parte de la víctima hacia el detenido.

La búsqueda de Gisela Mendoza, la mujer de 37 años que había sido reportada como desaparecida el domingo, tuvo un desenlace trágico este martes por la mañana cuando la Policía de la Provincia encontró su cuerpo en un descampado del barrio San Antonio. Su expareja, un hombre de 38 años que fue quien radicó la denuncia, quedó detenido como principal sospechoso de un posible femicidio.

El caso dio un giro de 180 grados gracias al trabajo de la División de Delitos Complejos y la sección Búsqueda de Personas, quienes lograron desbaratar la coartada del detenido a través del análisis de cámaras de seguridad y testimonios de allegados. “La investigación por la desaparición inició con la denuncia de su propia expareja”, confirmó uno de los jefes policiales, y explicó que su primera versión era falsa: “Él aseguró que había bajado a la mujer en Corrientes y Filo. Y que a partir de ese momento, no se la vio más”.

Las cámaras, la clave de la investigación

Sin embargo, las filmaciones y las declaraciones del entorno de Gisela contaron otra historia. “A través del testimonio vertido por su entorno familiar y de amistades hemos podido establecer el derrotero que realizó la víctima en los últimos momentos que fue vista, y particularmente se estableció que fue vista en compañía de su expareja”, detalló el crío inspector Manuel Oviedo en conferencia de prensa. 

Las cámaras fueron la prueba contundente. “El seguimiento de cámaras nos aportó que seguían ambos en la motocicleta hasta este sector de la ciudad (barrio San Antonio)”, confirmó. Pero la pieza que derrumbó la coartada fue la imagen de su regreso: “Posteriormente, a su expareja se lo observa salir en la misma motocicleta pero ya solo”.

Estos indicios, sumados al análisis tecnológico sobre los dispositivos celulares, fueron presentados ante el juez de feria, Dr. Enrique Javier Guillen, quien en la tarde del lunes dispuso la inmediata detención del hombre.

Lee también: La Justicia ordenó la detención de la expareja de Gisel Mendoza

El hallazgo y los cargos

El rastrillaje en la zona indicada por las cámaras comenzó esta mañana con el despliegue de la sección Canes. Los perros especializados, entrenados para la “búsqueda de personas con vida y restos óseos”, marcaron el lugar preciso donde se encontraba el cuerpo, a unos 50 metros de la cinta asfáltica, en un “campo descampado del barrio San Antonio de la ciudad de Formosa que es de acceso al público y que no tiene ningún tipo de restricciones”.

Los investigadores desmintieron que el detenido hubiera confesado. “No tenemos ninguna confesión. La persona imputada en una causa judicial únicamente puede declarar frente a un juez”, aclararon.

El cuerpo de la víctima presentaba evidentes signos de violencia. “Efectivamente tiene indicios de haber sido objeto de algún tipo de agresiones”, confirmó uno de los voceros policiales. Aunque no se han especificado detalles del arma homicida a la espera de las pericias de la Policía Científica, la carátula inicial del caso es contundente: “Privación ilegítima de la libertad y presunto femicidio”.

Las autoridades no encontraron denuncias previas de violencia por parte de la víctima hacia el detenido. La motocicleta utilizada para trasladarla fue secuestrada y está siendo sometida a pericias. Durante toda la búsqueda, la policía aseguró que se contuvo y acompañó a la familia de Gisela.