viernes 16 de octubre de 2026

CAMBIO TECTÓNICO

Una grieta gigantesca podría partir África en dos continentes

Una fractura de más de 6.000 kilómetros avanza en África Oriental. Aunque el proceso tomará millones de años, ya genera impactos en la región y podría dar origen a un nuevo océano.

África, el segundo continente más grande del mundo, está atravesando un fenómeno geológico impresionante que podría cambiar su forma para siempre. Se trata del Rift de África Oriental, una enorme grieta que recorre más de 6.000 kilómetros desde Etiopía hasta Mozambique y que, en un futuro lejano, podría dividir al continente en dos partes, creando un nuevo océano.

Aunque este proceso, conocido como “rifting”, comenzó hace unos 35 millones de años, en las últimas décadas se aceleró y se volvió más visible, lo que llamó la atención de los científicos de todo el mundo. El movimiento de las placas tectónicas (la somalí, la africana y la arábiga) está separando lentamente la corteza terrestre en una forma que recuerda a una “Y” gigante.

Uno de los momentos clave ocurrió en 2005, cuando una grieta de 60 kilómetros se abrió de forma repentina en Etiopía. Desde entonces, los expertos monitorean con mayor precisión los avances del fenómeno. También en 2018, una fisura de 56 kilómetros apareció en Kenia, obligando a miles de personas a dejar sus hogares.

La zona del rift no solo está marcada por fallas geológicas, sino también por volcanes, terremotos y lagos como el Victoria, Tanganyika y Malawi. Montañas icónicas como el Kilimanjaro o el monte Kenia también nacieron de esta intensa actividad tectónica.

Si el proceso continúa, en millones de años se formará un océano que separará la región conocida como el Cuerno de África del resto del continente. Esa nueva "isla" incluiría países como Somalia, Eritrea, Yibuti y partes de Etiopía, Kenia y Tanzania.

Aunque no representa una amenaza inmediata, el avance del rifting podría tener grandes consecuencias en el futuro: afectar rutas comerciales como el canal de Suez, alterar ecosistemas y modificar el clima regional.

Para la ciencia, el Rift de África Oriental es una oportunidad única de observar cómo se transforma la Tierra. A través de satélites y sensores sísmicos, los investigadores siguen de cerca este cambio profundo. Y aunque los tiempos geológicos parezcan lejanos, el proceso ya está en marcha.

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