lunes 23 de febrero de 2026

NEGACIONISMO HISTÓRICO

El gobierno continúa negando la historia y amenaza la memoria colectiva

La reciente orden de demoler el busto de Osvaldo Bayer y las declaraciones negacionistas del gobierno sobre los 30.000 desaparecidos han generado indignación. El profesor Eduardo Lenska advierte sobre el riesgo de la amnesia histórica y la necesidad de defender la memoria, la verdad y la justicia.
miércoles 26 de marzo de 2025

La lucha por la memoria, la verdad y la justicia continúa siendo un tema central en la Argentina, especialmente en momentos como el Día de la Memoria. Sin embargo, recientes acciones y declaraciones del gobierno parecen apuntar a desandar este camino, favoreciendo una narrativa negacionista sobre la dictadura militar y la cantidad de desaparecidos durante ese oscuro período de la historia argentina.

El gobierno de turno, con acciones como la orden de demoler el busto de Osvaldo Bayer en Río Gallegos, parece estar alineado con un discurso que minimiza o incluso niega los horrores vividos durante la dictadura. El caso del busto de Bayer, figura fundamental en la denuncia de los crímenes de lesa humanidad ocurridos en la Patagonia, refleja un ataque directo a la memoria colectiva. Bayer había sido un férreo defensor de las víctimas, especialmente de los pueblos originarios, quienes también sufrieron el genocidio de manos de genocidas como Ramón Lista.

En una entrevista con el profesor Eduardo Lenska, ex titular de la Cátedra de Derechos Humanos de la UNAF y miembro de la APDH en Formosa, se abordó el impacto de estas acciones. Lenska expresó su preocupación por lo que consideró una estrategia de amnesia histórica impulsada por el gobierno: "Este acto simbólico de tirar abajo un monumento como el de Bayer toca de cerca a los que luchamos por la memoria, y no podemos permitir que olvidemos lo que sucedió en la Patagonia, ni lo que significó el terrorismo de Estado", señaló.

Lenska recordó la cruda realidad que describe Bayer en sus libros, como la masacre de pueblos originarios y la complicidad de sectores británicos en la muerte de miles de indígenas patagónicos. Según el profesor, este tipo de relatos y recuerdos deben mantenerse vivos, ya que son fundamentales para la construcción de una memoria colectiva que no permita la repetición de estos crímenes.

El profesor también hizo hincapié en el fenómeno del negacionismo, presente no solo en las acciones gubernamentales, sino también en las declaraciones de figuras políticas como Javier Milei y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quienes intentan relativizar la magnitud de los crímenes de la dictadura. Para Lenska, la discusión sobre el número de desaparecidos —si fueron 6.000, 8.000 o 30.000— no debe restar importancia al hecho fundamental de que fue un genocidio: "Lo importante es que hubo un genocidio, más allá de los números. Lo que buscan es ocultar lo que realmente ocurrió", señaló.

Además, el profesor Lenska destacó la importancia de no dejar de lado la lucha por la memoria histórica, incluso en medio de un gobierno que parece querer revivir teorías de los "dos demonios". A pesar de estas amenazas, expresó su optimismo por la respuesta de la sociedad. "Estoy contento porque veo a un pueblo que responde activamente, especialmente a los jóvenes, quienes están tomando las banderas de la memoria y la justicia. Eso nos da esperanza", indicó.

Lenska también mencionó el trabajo que se viene realizando en Formosa para recuperar la memoria histórica, como los esfuerzos por cambiar el nombre de localidades impuestas por la dictadura, como la localidad de El Chorro, que originalmente llevaba el nombre de Ramón Lista, uno de los mayores genocidas de la historia argentina. "La democracia nos dio la posibilidad de recuperar los nombres originales de nuestros pueblos, y eso es una forma de sanar las heridas de la dictadura", explicó.

En cuanto a las acciones de desclasificación de documentos por parte del gobierno, Lenska recordó que ya en 2010, durante la presidencia de Cristina Fernández, se había iniciado el proceso de desclasificación de documentos relacionados con la dictadura. Sin embargo, para él, lo más importante es revitalizar el trabajo del Estado en los juicios de lesa humanidad, que continúan a pesar de los esfuerzos por desfinanciar las investigaciones y obstaculizar el acceso a la información.

Finalmente, el profesor Lenska expresó su preocupación por los intentos de desmantelar espacios emblemáticos de la memoria, como el Museo de la Ex ESMA, y advirtió que las estrategias negacionistas siguen siendo una amenaza para la democracia. "No podemos permitir que se olvide lo que pasó. El Museo de la ESMA, los juicios, las condenas, todo eso es parte de la lucha por la justicia", concluyó.

En este contexto, la defensa de la memoria histórica y el compromiso con la justicia son más importantes que nunca. La sociedad argentina debe mantenerse alerta y continuar luchando para que los horrores del pasado nunca se repitan y que las futuras generaciones recuerden siempre lo que realmente ocurrió en la dictadura.