martes 24 de febrero de 2026

ATAQUE DIRECTO

Represión a periodistas: la violencia institucional contra la libertad de prensa

Sebastián Vricella, presidente de ARGA, repudio el ataque a un fotoperiodista durante una manifestación frente al Congreso, alertando sobre la creciente violencia institucional contra la prensa.
viernes 14 de marzo de 2025

El miércoles pasado, un ataque directo a un fotoperiodista durante una represión frente al Congreso Nacional volvió a encender las alarmas en el ámbito del periodismo argentino. Sebastián Andrés Vricella, presidente de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), se pronunció con firmeza en el programa La Otra Mirada, repudiando lo sucedido. En la entrevista, Vricella dejó claro el profundo malestar del colectivo de reporteros gráficos ante el ataque sufrido por el joven fotógrafo Pablo Grillo y el silencio cómplice de la ministra Patricia Bullrich.

"Es doloroso hablar en este contexto, pero es lo que nos toca", comenzó Vricella al ser consultado sobre el creciente clima de violencia en el país y, en particular, hacia los periodistas. Para el presidente de ARGRA, las declaraciones de la ministra Bullrich, quien calificó el ataque a Grillo como un "daño colateral", son absolutamente inaceptables y muestran la deshumanización de la respuesta oficial ante la represión ejercida contra los reporteros gráficos.

"La ministra Bullrich tiene una visión equivocada de la situación. No es un 'daño colateral', es un ataque directo a la libertad de prensa", afirmó Vricella, quien también cuestionó la narrativa del Gobierno Nacional, que en todo momento intentó minimizar lo ocurrido. Según Vricella, no es casualidad que los reporteros gráficos sean constantemente blanco de agresiones físicas durante las protestas. La respuesta oficial parece estar orientada a silenciar a los medios y a impedir que la ciudadanía vea la realidad de las protestas.

El ataque a Pablo Grillo no es un caso aislado. Según Vricella, el colectivo de periodistas y fotógrafos ya ha sido víctima de múltiples agresiones en el último tiempo, desde balazos de goma hasta ataques con gases lacrimógenos que, según el presidente de ARGRA, son lanzados con la intención de dañar a los trabajadores de la prensa. "Ya venimos denunciando este tipo de represión desde diciembre de 2023. Hoy, lamentablemente, es habitual que los compañeros terminen heridos cada miércoles", explicó.

"Lo que pasa es que los medios de comunicación no solo tienen que enfrentar las agresiones físicas, sino también el desgaste moral de ver cómo se nos trata con desprecio y desdén desde las autoridades", continuó. En relación con las acusaciones de Bullrich, quien afirmó que el gobierno había hecho inteligencia sobre Grillo, Vricella no dudó en calificar esas declaraciones de "patéticas", y cuestionó la veracidad de las informaciones proporcionadas por la ministra. "Lo que dijo fue grave, porque los medios de comunicación no tenemos la obligación de callarnos. Si alguien te golpea, no te quedás callado; si no, la violencia aumenta", recalcó.

Vricella denunció que esta situación se enmarca en un contexto de represión generalizada y censura mediática. Los reporteros gráficos, camarógrafos y periodistas están siendo atacados de manera sistemática en un intento por silenciar las voces que se oponen al poder. La propuesta de la Asociación de Reporteros Gráficos es clara: no solo hay que repudiar estos actos de violencia, sino también organizarlos para que, a través de la denuncia pública, se logre revertir este clima de hostilidad contra la prensa.

La situación es cada vez más grave y las fuerzas de seguridad están actuando con impunidad, desoyendo el Código Penal que establece que su tarea es proteger a la sociedad, no reprimirla. En palabras de Vricella,"estamos frente a un protocolo anticonstitucional. No nos están protegiendo, nos están atacando".

El repudio a estos ataques, que se hace más fuerte cada día, se complementa con las denuncias de otras organizaciones que han manifestado su preocupación por la creciente violencia en el ejercicio del periodismo.

"No podemos quedarnos callados. Necesitamos que la sociedad se dé cuenta de lo que está pasando, porque si nos callamos, la violencia seguirá creciendo", finalizó Vricella. Un llamado a la acción que resuena en un contexto de crisis política y moral, donde la libertad de prensa se ve amenazada y donde los periodistas siguen luchando por su derecho a informar sin ser perseguidos ni agredidos.

Represión a periodistas: la violencia institucional contra la libertad de prensa