lunes 30 de marzo de 2026

CATÁSTROFE Y DESAMPARO

Inundaciones en Bahía Blanca: una sobreviviente relata la tragedia y la desidia oficial

miércoles 12 de marzo de 2025

En una entrevista conmovedora en el programa La Otra Mirada, Margie Rubio, locutora y sobreviviente de la reciente catástrofe natural que afectó a Bahía Blanca, compartió su experiencia personal y su perspectiva sobre la tragedia que azotó a la ciudad. Margie relató los momentos de terror y angustia vividos durante las inundaciones, mientras se enfrentaba a una ciudad sumida en el caos.

Margie, quien vive sola en un departamento en la zona de Cerri, recordó cómo la alarma comenzó a sonar temprano en la mañana. A las 5 de la mañana, su hija la llamó para informarle que el agua había subido hasta la vereda. Al principio, pensó que era una exageración, pero al verificar, descubrió que el agua ya llegaba casi a su casa. "Cuando llegué, el agua me seguía", explicó Margie, visiblemente afectada por el recuerdo de esos instantes. En un abrir y cerrar de ojos, la situación empeoró, y el agua inundó su hogar en menos de una hora. En medio de la desesperación, tuvo que decidir qué salvar: su computadora y su equipo de audio fueron lo único que pudo rescatar, antes de que el agua llegara a sus rodillas.

A las pocas horas, Margie se unió a su hija, yerno y nieta, quienes cargaron a la perra labradora de Margie y a un chihuahua mientras ella salía con la ayuda de un bastón. El panorama era desolador, y la gravedad de la situación se hizo evidente cuando un bombero le sugirió nadar, ya que las calles estaban inundadas hasta el pecho. "Salí nadando con el bastón en una mano y braceando con la otra", relató Margie, quien, junto a su familia, se refugió en un colectivo abandonado a unos metros de su casa. Los colectivos se convirtieron en improvisados refugios para cientos de vecinos, pero aún en ese momento, la catástrofe parecía lejana para las autoridades.

Para Margie, la falta de respuesta rápida y eficiente por parte de los gobiernos fue un golpe más a la ya dolorosa situación. En un relato desgarrador, Margie denunció la falta de empatía y la miseria humana de algunos funcionarios que, en lugar de actuar, se concentraron en su beneficio político. “La ayuda está viniendo, pero a puntos de acopio donde la gente tiene que caminar 40 cuadras para conseguir un poco de comida”, señaló, subrayando la desconexión entre las necesidades de los damnificados y la respuesta institucional.

El relato de Margie no solo pone en evidencia la emergencia humanitaria, sino también la falta de previsión y planificación para mitigar los efectos de fenómenos como las inundaciones. A pesar de que el CONICET había advertido sobre el riesgo de catástrofes similares hace más de una década, las autoridades no tomaron medidas preventivas adecuadas. Además, Margie destacó el desmantelamiento de organismos encargados de atender emergencias, como el Servicio Meteorológico Nacional, lo que ha agravado la situación.

“La gente tiene hambre, necesita colchones, y no les sirven las cifras. El gobierno debe actuar, no solo donar dinero”, agregó Margie, quien expresó que aún después de la tragedia, los esfuerzos de ayuda no están llegando de forma eficaz a los barrios más afectados. La falta de transporte público, las calles anegadas y la escasa coordinación de los recursos son algunos de los problemas que enfrentan los afectados.

Pese a la desesperación y el dolor, la solidaridad del pueblo argentino se ha hecho presente, y muchos ciudadanos, como los de Formosa, han comenzado a organizar colectas para enviar ayuda. Afortunadamente, la ayuda ha comenzado a llegar de manera directa a los barrios más necesitados, gracias al trabajo de bomberos y organizaciones locales.

Este episodio subraya la importancia de la unidad y la solidaridad en tiempos de crisis, pero también resalta la necesidad urgente de una mejor preparación y gestión ante emergencias. La comunidad de Bahía Blanca, devastada por las inundaciones, aún enfrenta un largo camino hacia la recuperación, pero la fuerza de su gente y la solidaridad de todo el país son una luz de esperanza en medio de la oscuridad.