martes 24 de febrero de 2026

Más de 200 científicos internacionales se alzan contra el ajuste en el INTA: una voz de alarma global

“Hoy se está cocinando un plan de destrucción que afectará no solo a los trabajadores y trabajadoras del INTA, sino también a la ciencia y la productividad nacional”
jueves 19 de diciembre de 2024

 

José Luis Perea, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), denunció, en diálogo con el programa La Otra Mirada de FM Espacios, un ajuste sin precedentes en la institución que pone en riesgo su futuro. Más de 200 científicos de todo el mundo, según Perea, firmaron una carta en la que advierten sobre el peligro de destruir el sistema científico y tecnológico desarrollado por el INTA a lo largo de sus casi 70 años de existencia.

El dirigente sindical explicó que la carta, que circula ampliamente, destaca la relevancia de los logros alcanzados por el INTA en diversas áreas, como las economías regionales, la investigación agropecuaria y la innovación tecnológica, así como el valor agregado de sus descubrimientos. “Estas personalidades están haciendo un llamado de atención sobre la intervención vertical que está llevando adelante el gobierno de Javier Milei, con Nicolás Bronsovich al frente del INTA”, afirmó Perea, quien subrayó que la intervención del actual gobierno amenaza con destruir los avances conseguidos en décadas de trabajo.

Según el sindicalista, el gobierno de Milei está impulsando un proceso de desmantelamiento institucional que incluye despidos masivos de trabajadores, científicos y técnicos del INTA. “El INTA ha sido históricamente una institución austera, sin escándalos, y con un modelo de trabajo colaborativo y multidisciplinario que hoy está en riesgo”, agregó Perea, quien acusó a la gestión de Bronsovich y su equipo de seguir una agenda que responde a intereses políticos y económicos ajenos al bienestar de la institución y la ciencia nacional.

El INTA, una de las instituciones científicas más importantes de la región y con presencia internacional, enfrenta una amenaza directa a su capacidad de continuar participando en redes científicas globales. Según Perea, el INTA trabaja de manera constante en proyectos internacionales que abordan problemas cruciales como la aftosa, las enfermedades de los cultivos y el impacto del cambio climático. Perder esa capacidad, advirtió, sería un golpe irreparable para la ciencia y la tecnología agropecuaria argentina.

El reclamo, según Perea, no se limita al ámbito científico. “El INTA ha sido clave para que Argentina mantenga una producción agropecuaria competitiva y exportadora. Sin la investigación y el trabajo de nuestros técnicos, científicos y administrativos, no tendríamos la cosecha récord que estamos a punto de cosechar”, destacó.

Además, el sindicalista refirió que el ajuste propuesto por la intervención del INTA también pone en peligro el desarrollo de nuevas variedades de cultivos, como los avances logrados con el arroz en la región de Corrientes y Misiones, entre otros.

Ante este panorama, ATE INTA llevó a cabo hoy una movilización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se desarrolló una reunión clave del Consejo Directivo del INTA. Perea dejó claro que la protesta busca “gritar a los cuatro vientos” que el ajuste y la intervención representan un intento de desguazar una de las principales instituciones científicas de la Argentina.

“Hoy se está cocinando un plan de destrucción que afectará no solo a los trabajadores, sino también a la ciencia y la productividad nacional”, denunció.

Finalmente concluyó haciendo un llamado a la población para que comprenda el rol crucial que juegan los trabajadores del INTA. “Son actores claves para que tengamos una cosecha récord. Decir que no somos productivos es una falacia”, afirmó, destacando que el INTA fue responsable de generar mejoras que benefician a las economías regionales y al modelo agroexportador argentino.

En este contexto, los trabajadores del INTA se preparan para continuar su lucha, convencidos de que el futuro de la institución y de la ciencia agropecuaria nacional está en juego.