JUDICIALES

Femicidio de Gisela Mendoza: el acusado reconoció ser el autor del crimen y la querella buscará la prisión perpetua

La abogada Miriam Maza confirmó que la querella buscará la pena máxima, mientras que la defensa intentaría plantear la figura de emoción violenta. Una amiga de la víctima también relató los episodios de violencia que había sufrido antes del femicidio.

El juicio oral y público por el femicidio de Gisela Mendoza comenzó en los tribunales de Formosa con una declaración clave: Francisco Javier Leguizamón, el principal acusado, reconoció ante el tribunal ser el autor del crimen. Así lo confirmó a Guaú Formosa la abogada Miriam Maza, quien adelantó que la querella buscará una condena a prisión perpetua.

“Nosotros vamos por la perpetua, obviamente. La defensa intentará pedir que se aminore la pena. De todas formas, no está todo cerrado porque el acusado intenta escudarse en emoción violenta”, explicó la letrada al referirse a la estrategia que podría presentar la defensa durante el proceso judicial.

Durante el proceso judicial que inició este miércoles con la declaración de peritos y continuará mañana con testigos se busca esclarecer las circunstancias del asesinato de Mendoza, ocurrido el 13 de julio de 2025, y determinar las responsabilidades penales del imputado, quien enfrenta cargos por homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por mediar violencia de género.

El femicidio de Gisela Mendoza

De acuerdo con la investigación, el hecho ocurrió alrededor de las 9.30 del domingo 13 de julio de 2025. Leguizamón se presentó en la vivienda de Gisela, ubicada en el barrio Fontana, y ambos se trasladaron en la motocicleta de la mujer hacia un descampado del barrio San Antonio.

En ese lugar, la víctima fue asesinada. El comisario inspector Héctor Candia confirmó que el cuerpo presentaba indicios de haber sido objeto de agresiones. Fue encontrado en una zona boscosa y de difícil acceso, cerca del cementerio, e identificado por los propios familiares.

Durante su declaración, el imputado también habría detallado los movimientos que realizó después del crimen. Según la información incorporada al caso, se retiró del lugar en la motocicleta de la víctima, fue a un supermercado a comprar mercadería, pasó por su domicilio y finalmente regresó el vehículo a la casa de Gisela.

Además, trascendió que ese mismo día del crimen mantuvo conversaciones por chat con la hija de 10 años de la mujer y le preguntó reiteradamente si su madre había regresado.

Una amiga de Gisela relató la violencia que sufría

En el marco del inicio del juicio, Patricia Olmedo, amiga íntima de Gisela, brindó detalles sobre las últimas horas que compartió con ella y recordó los episodios de violencia que, según relató, la víctima había sufrido durante su relación con el acusado.

Olmedo contó que estuvo con Gisela hasta las 7.30 de aquella mañana y que ambas habían acordado almorzar juntas a las 15. Sin embargo, cuando intentó comunicarse con ella, los mensajes no llegaban y el teléfono permanecía apagado.

Una amiga de Gisela relató la violencia que sufría

En el marco del inicio del juicio, Patricia Olmedo, amiga íntima de Gisela, brindó detalles sobre las últimas horas que compartió con ella y recordó los episodios de violencia que, según relató, la víctima había sufrido durante su relación con el acusado.

Olmedo contó que estuvo con Gisela hasta las 7.30 de aquella mañana y que ambas habían acordado almorzar juntas a las 15. Sin embargo, cuando intentó comunicarse con ella, los mensajes no llegaban y el teléfono permanecía apagado.

“Ella nunca se hubiese ido sin avisarme. Si iba al kiosco de la vuelta, me escribía un mensaje”, recordó la mujer al describir la preocupación que comenzó a sentir ante la falta de respuestas.

La amiga explicó que fue varias veces hasta la casa de Mendoza, ubicada a pocas viviendas de la suya, pero no la encontró. Con el paso de las horas, la inquietud se transformó en desesperación ante la ausencia de noticias.

Durante la entrevista, Olmedo también afirmó que conocía desde hacía muchos años a Leguizamón y que había presenciado y conocido distintas situaciones de violencia contra Gisela.

“Fue en muchas ocasiones que él le golpeaba a ella y yo le decía que lo denuncie, que no se deje pegar por él”, manifestó.

Según relató, en reiteradas oportunidades le aconsejó que se separara, pero Gisela le respondía que sus convicciones religiosas influían en su decisión de terminar con el matrimonio.

“Yo juré ante Dios estar con mi esposo, no le quiero fallar a Dios”, recordó Olmedo sobre las respuestas que recibía de su amiga cuando le planteaba la posibilidad de terminar la relación.

Víctimas colaterales

Gisela Mendoza tenía 37 años, era madre de tres hijos de 10, 13 y 17 años y trabajaba como auxiliar de cuidados gerontológicos. Su asesinato dejó a los tres menores sin su madre.

Olmedo señaló que los hijos atraviesan un momento difícil y que actualmente se encuentran con su padre biológico. También destacó la importancia de acompañarlos en medio de las consecuencias familiares y emocionales que dejó el femicidio.

El impacto del crimen no se limita a la víctima directa, sino que alcanza también a sus hijos y a su entorno cercano.

El juicio continuará con los testimonios

El juicio continuará este jueves con la ronda de testimonios, que comenzará con las declaraciones de los familiares de la víctima.

La querella buscará que el tribunal imponga la prisión perpetua a Leguizamón, mientras que la defensa intentaría obtener una reducción de la pena mediante el planteo de emoción violenta. El desarrollo del debate y las pruebas que se incorporen serán determinantes para la resolución judicial del caso.

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