2026-09-30

FENÓMENO EL NIÑO

La UNaF presentó su primer informe sobre clima y meteorología y anticipó nuevos estudios en Formosa

Este reporte representa el inicio de un proceso de observación sistemática, que permitirá generar registros históricos.

El equipo de especialistas en clima y meteorología de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) ya elaboró su primer informe de observación, un paso inicial para comenzar a sistematizar datos y analizar los fenómenos meteorológicos e hidrológicos que afectan a la provincia.

El licenciado Rodrigo Kratochvil, el ingeniero Alberto Henquin y el especialista Roque Soria hablaron con “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5, donde detallaron los alcances de este trabajo y la importancia de contar con registros propios que permitan estudiar con mayor precisión las características climáticas de Formosa.

Un primer informe para empezar a construir datos propios

Los especialistas destacaron que este primer informe constituye el punto de partida para un trabajo que buscará sostenerse en el tiempo. La intención es recopilar información, comparar registros y detectar posibles relaciones entre distintos fenómenos.

Al respecto, recalcaron que uno de los principales objetivos es pasar de la descripción de los problemas a una instancia cuantitativa, con datos que permitan dimensionar correctamente situaciones vinculadas con precipitaciones, sequías, vientos y comportamiento de los cursos de agua.

“Necesitamos datos, números, para poder proyectar correctamente”, señalaron, al remarcar que disponer de información precisa resulta fundamental tanto para la investigación como para la planificación de obras y medidas de prevención.

El proyecto contempla además la creación de un Centro de Observación de Clima y Meteorología, que permitirá concentrar información local, regional y global. La propuesta apunta a formar profesionales y generar herramientas para avanzar posteriormente hacia investigaciones específicas.

Analizar los fenómenos extremos en Formosa

Uno de los aspectos centrales planteados durante la charla fue la necesidad de estudiar no solamente cuánto llueve, sino también con qué intensidad y en cuánto tiempo se producen las precipitaciones.

Los especialistas explicaron que una misma cantidad acumulada de lluvia puede generar impactos completamente diferentes según el período en el que se registre. Por ejemplo, 100 milímetros distribuidos durante un día no producen necesariamente las mismas consecuencias que esa cantidad concentrada en pocos minutos.

Por eso, los registros permitirán analizar eventos únicos y compararlos con los datos de años posteriores. De esta manera, se podrá determinar si un fenómeno registrado en 2026 fue excepcional o si forma parte de un comportamiento recurrente.

“Eso que pasó en 2026, ¿qué fue? ¿Fue algo anómalo o fue algo recurrente durante esta época del año?”, plantearon como uno de los interrogantes que podrá responderse con una base de datos sostenida en el tiempo.

Inundaciones, sequías y el comportamiento del agua

A su vez, analizaron las características particulares de la hidrología formoseña y la necesidad de adaptar las obras y la planificación territorial a las condiciones naturales de la región.

Los especialistas dijeron que Formosa debe prepararse para convivir tanto con períodos de exceso hídrico como con situaciones de déficit y sequía. En ese marco, remarcaron la importancia de contar con espacios de regulación y evitar la ocupación de zonas bajas, esteros y valles naturales de inundación.

"La planificación urbana, la educación y los cambios de hábitos forman parte de las medidas necesarias para reducir los efectos de los eventos extremos".

El primer informe como punto de partida

Otro de los temas abordados fue la relación entre los fenómenos que se producen en Formosa y lo que ocurre en otras regiones de la cuenca hídrica. En particular, explicaron que el comportamiento del río Paraguay frente a la ciudad está relacionado con la dinámica de la cuenca alta, el Pantanal y otros sectores que aportan al sistema.

Por eso, el trabajo del centro buscará reunir información de diferentes escalas para comprender cómo un fenómeno registrado en otra región puede terminar manifestándose en Formosa.

Los especialistas subrayaron que el reporte representa el inicio de un proceso de observación sistemática, que permitirá generar registros históricos y aportar información útil para investigadores, profesionales, organismos públicos y la comunidad.

Finalmente, manifestaron que la población también puede contribuir mediante prácticas cotidianas, como evitar arrojar residuos en desagües y cunetas, respetar las condiciones naturales del terreno y preservar los árboles, que cumplen un rol importante en la regulación y el escurrimiento del agua.

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