ALARMA ESCOLAR
Un alumno de 14 años llevó un arma y disparó dentro del aula en Tucumán
La tranquilidad de una jornada escolar se quebró el miércoles en Tucumán, cuando un alumno de 14 años llevó un revólver a la escuela y, mientras lo manipulaba dentro del aula, se produjo un disparo que impactó contra una pared. No hubo estudiantes heridos, pero el episodio encendió las alarmas entre las familias y las autoridades educativas.
El hecho ocurrió alrededor de las 15 en la Escuela Congreso, ubicada en el centro tucumano. Según explicó la periodista Mariana Romero, de Radio Ciudad de Tucumán, el adolescente habría llevado el arma para presumir ante sus compañeros y terminó accionándola accidentalmente. El revólver tenía una sola bala en el tambor.
La situación provocó momentos de tensión entre los padres, muchos de los cuales se enteraron de lo ocurrido a través de las redes sociales y de llamados de sus propios hijos. Incluso comenzó a circular inicialmente la versión de que una estudiante había recibido un disparo en el hombro, algo que posteriormente fue descartado. Por su edad, el adolescente fue entregado a sus padres.
Pero la preocupación aumentó al día siguiente. En una escuela de Alderetes, localidad ubicada a unos 10 kilómetros de la capital tucumana, una estudiante de 12 años llevó otro revólver al establecimiento. En este caso, una compañera advirtió la situación y se lo comunicó a su madre, quien alertó a las autoridades.
De acuerdo con el relato de Romero, el personal escolar aplicó el protocolo previsto para estos casos: aislar a la estudiante, actuar con calma y evitar una situación que pudiera derivar en una tragedia. Finalmente, lograron retirar el arma sin que nadie resultara herido. El revólver tenía dos vainas percutadas y otras seis municiones, aunque todavía resta determinar mediante una pericia si estaba en condiciones de disparar.
En diálogo con "La Otra Mirada" de FM Espacios 92.5, Romero señaló que las armas habrían sido encontradas dentro del ámbito familiar y puso el foco en una problemática que excede a las escuelas. “Las armas no las compraron ellos, las responsabilidades de los adultos”, sostuvo la periodista, al remarcar la necesidad de revisar qué ocurre en los hogares donde existen armas de fuego al alcance de menores.
La periodista también destacó que existe un protocolo para abordar situaciones de este tipo en las escuelas tucumanas y valoró que, en estos casos, se priorice que los menores continúen escolarizados mientras se trabaja sobre las problemáticas que atraviesan.
“No dejan de ser niños”, remarcó, al advertir que una expulsión podría profundizar su exclusión en lugar de resolver el conflicto.
Romero fue más allá y planteó una preocupación por el clima de violencia que atraviesa a la sociedad y por los mensajes que reciben los adolescentes. “Los medios de comunicación, las redes sociales están mostrando que el más violento y el más agresivo y el menos educado es más exitoso”, cuestionó. Los dos episodios registrados en apenas 24 horas volvieron a poner sobre la mesa la responsabilidad de las familias, las instituciones educativas y la sociedad frente al acceso de menores a armas de fuego.