A NIVEL NACIONAL
Lilian Bistolfi cuestionó el discurso sobre la baja de la natalidad y apuntó a las desigualdades
La licenciada Lilian Bistolfi, exdiputada provincial y referente feminista, analizó el descenso de la natalidad y cuestionó los discursos que vinculan esta situación con la legalización del aborto y el movimiento feminista. En diálogo con “Formosa Mi Ciudad” de FM Espacios 92.5, sostuvo que el debate debe centrarse en las condiciones económicas y sociales que atraviesan las familias.
Bistolfi expresó su rechazo a las declaraciones del presidente Javier Milei y consideró que responsabilizar a las mujeres por la caída de los nacimientos implica desviar la atención de las verdaderas causas del fenómeno.
“La baja de la natalidad en el mundo se viene produciendo hace más de tres décadas. Y no solo en Argentina, sino en todo el mundo”, señaló.
En ese sentido, explicó que entre los principales factores se encuentran las desigualdades económicas, las dificultades para acceder a una vivienda, la estabilidad laboral, la educación y la salud, además de la sobrecarga de las tareas de cuidado que recae principalmente sobre las mujeres.
“No podemos decir que la culpa la tenemos las mujeres”
La referente feminista sostuvo que las mujeres enfrentan mayores obstáculos para desarrollar sus proyectos personales y profesionales, especialmente cuando deben asumir solas el cuidado de hijos, hermanos o adultos mayores.
“Las mujeres se han empoderado y quieren trabajar, estudiar, progresar y desarrollarse como seres humanos, pero muchas veces se ven imposibilitadas por las tareas de cuidado”, afirmó.
También destacó el crecimiento de los hogares monoparentales encabezados por mujeres y señaló que esta realidad impacta directamente en sus posibilidades de acceder a la educación, al empleo y a mejores condiciones de vida.
Para Bistolfi, la postergación de los proyectos personales también influye en las decisiones vinculadas a la maternidad. “Le lleva más o menos hasta los 30 o 35 años poder estabilizarse. Entonces, su margen de fecundidad también se va reduciendo”, manifestó.
Asimismo, remarcó que la responsabilidad no debe recaer sobre las mujeres, sino en las condiciones estructurales que limitan sus oportunidades.
“No podemos decir que la culpa la tenemos las mujeres. La culpa la tiene el Estado por no protegernos y no mejorar las condiciones de acceso a una mejor calidad de vida, a la educación, a la salud y a una remuneración”, recalcó.
Finalmente, advirtió que las desigualdades se profundizan entre mujeres que viven en zonas rurales, pertenecen a comunidades indígenas o atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica y migratoria.
“¿Quién es la primera víctima de toda esta política económica y, sobre todo, de esta tan agresiva política económica? La víctima sigue siendo la mujer”, concluyó.