Ana Costa asumirá la presidencia de la UCR Capital y convocó a recuperar la identidad radical para construir una alternativa en Formosa
La diputada provincial Ana Costa, quien asumirá la presidencia del Comité Capital de la Unión Cívica Radical (UCR), afirmó que inicia esta nueva etapa con el desafío de recuperar la identidad del partido, fortalecer la participación de mujeres y jóvenes y construir una propuesta política capaz de convertirse en una alternativa de gobierno para Formosa.
Durante Cuarto Oscuro por Cosmovisión TV, con un discurso enfocado en la apertura, el diálogo y la renovación generacional, Costa subrayó que su gestión marcará una etapa de puertas abiertas, donde el protagonismo de las mujeres y los jóvenes será la prioridad.
"Como mujer, como radical y como formoseña me llena de orgullo asumir esta responsabilidad. Queremos abrir las puertas del comité, generar espacios de diálogo y volver a conectar a los correligionarios con nuestro partido", expresó.
"Algunos radicales perdieron el rumbo"
Costa también realizó una autocrítica sobre la situación que atraviesa la UCR a nivel nacional y cuestionó el accionar de dirigentes que, según afirmó, se alejaron de los principios históricos del radicalismo.
"Hay algunos radicales que lamentablemente han perdido un poco el rumbo. Después de tantos años siendo oposición nos olvidamos de que, más allá de aquello a lo que nos oponemos, tenemos banderas e ideales propios que debemos defender", sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el radicalismo debe dejar de definirse únicamente por oposición a otros espacios políticos y volver a construir una propuesta basada en sus valores históricos.
Recordó que la UCR fue protagonista de hitos como la recuperación de la democracia en 1983, el Juicio a las Juntas, la defensa de la educación pública, la universidad, la soberanía nacional y los derechos de las mujeres.
Un hito para las mujeres radicales
La asunción de Ana Costa se suma a la de la diputada provincial Agostina Villaggi al frente del Comité Provincial. Este esquema de liderazgo femenino en las dos instancias más importantes del partido es inédito en Formosa.
"No se trata de reemplazar a los hombres, sino de construir espacios de diálogo con otra mirada. El liderazgo femenino tiene características distintas y puede aportar mucho en un contexto donde todavía se cuestiona permanentemente a las mujeres por ocupar espacios de decisión", afirmó.
Asimismo, cuestionó los estereotipos de género que aún persisten en la política y sostuvo que las mujeres continúan enfrentando mayores dificultades para acceder a cargos de conducción.
Rumbo al 2027
De cara al próximo año electoral, Costa aseguró que la UCR ya se encuentra trabajando para presentar una alternativa con nombres y liderazgos propios. El objetivo principal es construir un arco opositor sólido capaz de competir contra la Ley de Lemas.
“Es complicado sentarse con todo el arco opositor, pero no es imposible. Necesitamos generar consenso sobre qué vamos a trabajar y cómo vamos a solucionar los problemas. La gente ya se cansó de las peleas y del show mediático; no va a comprar más eso”, explicó.
Costa enfatizó que el radicalismo debe salir de la vereda de la queja para posicionarse en el lugar de la propuesta. “No podemos ser solo lo que no queremos ser; debemos recordar qué sí somos. Un partido moderno, a la altura de las circunstancias, que defienda la educación pública, el trabajo de calidad y la transparencia”.
Realidad social y crítica
Ana Costa no evitó referirse a la crisis nacional y provincial. Fue contundente al diferenciar el éxito de los indicadores macroeconómicos de la realidad que viven las familias en sus hogares.
“Muchos legisladores nacionales deberían revisar el rumbo. Un superávit fiscal es engañoso si en tu casa no comen o no pagan la luz. Si el presupuesto está pero no se actualizan las partidas para universidades o salud, hay que preguntarse a dónde va esa plata”, advirtió. Costa criticó el modelo de “corrupción y enriquecimiento” y denunció que tanto en el oficialismo como en ciertos sectores de la política se vive una lógica alejada del ciudadano.
Sobre Formosa, lamentó el fenómeno del desarraigo: “En el interior encontramos una población vieja porque los jóvenes tienen que emigrar para buscar futuro. Eso genera una cuestión social de desarraigo muy dolorosa que debemos revertir”.