“Hay un desinterés total por los jubilados y un sistema desfinanciado”, advierten médicos de PAMI
Médicos de cabecera y odontólogos que atienden a pacientes a través de PAMI reclaman que los honorarios que perciben quedaron muy por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, situación que dificulta el sostenimiento de los consultorios y pone en riesgo la continuidad de la atención para los afiliados de la obra social.
El delegado en Formosa de la Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), doctor Alejandro Azulay, advirtió sobre la crítica situación que atraviesan los médicos prestadores de PAMI y alertó que podría haber medidas de fuerza si no prosperan las negociaciones con las autoridades nacionales de la obra social.
Durante el programa Cuarto Oscuro (Cosmovisión TV), el profesional sostuvo que los cambios implementados en el sistema de pago a los médicos de cabecera generaron un fuerte malestar en el sector y repercuten directamente en la calidad de atención que reciben los afiliados.
Azulay explicó que desde marzo los médicos fueron notificados de que dejarían de percibir el pago por consultas y pasarían a cobrar únicamente por cápita. Según indicó, el monto fijado inicialmente fue de 2.100 pesos por afiliado, independientemente de la cantidad de veces que concurra al consultorio.
Para el referente de APPAMIA en Formosa, la cifra es "irrisoria" frente a los gastos fijos que debe afrontar cualquier profesional de la salud. "Tenemos gastos de consultorio, contador, secretaria. Si una persona necesita ir una, dos, tres o las veces que precise al médico, el pago para nosotros es el mismo”, denunció Azulay mientras señaló que “esto afecta en forma directa no solamente al adulto mayor, sino también a sus familiares directos que muchas veces reciben prestaciones a través de la obra social”.
Reclaman elevar la cápita a 4.200 pesos
El dirigente gremial señaló que, tras gestiones de APPAMIA, el valor fue actualizado a 2.400 pesos, aunque aclaró que sigue siendo insuficiente para cubrir los costos de funcionamiento de los consultorios.
“Con ayuda del gremio hemos llegado a una cápita de 2.400 pesos, pero tampoco es un valor aceptable. Nosotros proponemos que se eleve a 4.200 pesos”, afirmó.
Asimismo, planteó la necesidad de incorporar un adicional del 20% para las provincias del Nordeste Argentino debido a las condiciones climáticas de la región.
“Estamos proponiendo un incremento diferencial para el Nordeste por zona de clima desfavorable. Hemos llegado a soportar temperaturas cercanas a los 50 grados y eso también debe ser contemplado”, expresó.
El próximo miércoles: fecha de definiciones
El conflicto está cerca de un punto de quiebre. Mientras provincias como Córdoba, Santa Fe y Mendoza ya han iniciado paros en la prestación del servicio, en Formosa los médicos mantienen la atención a la espera de los resultados de las negociaciones nacionales.
"Fui citado como delegado al PAMI para hablar. Por el momento no habrá paro en las prestaciones, pero eso se va a definir el miércoles 16 de junio", adelantó Azulay. Ese día, en una reunión en PAMI Central con los gremios, se evaluará la oferta oficial.
A pesar de la incertidumbre económica y la falta de cumplimiento de los contratos por parte de la obra social, el profesional reafirmó su compromiso personal con sus pacientes: "Aunque me paguen 2,50 pesos, yo los voy a seguir atendiendo. He tomado en carne propia ese dolor. No me gusta ver el sufrimiento de la gente sin darle una respuesta", dijo subrayando la vocación de servicio que impera en el gremio médico local frente a la crisis.
"Hay un desinterés por los jubilados"
El Dr. Azulay no escatimó críticas hacia el gobierno de Javier Milei y la actual administración del PAMI, alineándose con las preocupaciones de jubilados que denuncian un "gerontocidio" por el recorte en medicamentos y prestaciones oncológicas y cardiológicas.
“Hay un desinterés total por parte de la obra social hacia sus afiliados. El Gobierno nacional no muestra interés por los jubilados, por los medicamentos, por las prestaciones médicas ni por los sectores más vulnerables”, afirmó.
“La salud debería ser uno de los ejes centrales del Estado y debe estar al servicio del pueblo. Sin embargo, se quitaron medicamentos para pacientes oncológicos, enfermos terminales y tratamientos vinculados a cardiopatías congénitas. Al Gobierno Nacional no le interesa nada de la sociedad”, sostuvo.
“Hay plata para que el presidente viaje a todos lados, pero para los médicos que atienden a los abuelos no hay”
El desfinanciamiento en el PAMI ha provocado un cuello de botella en el sistema sanitario. Ante la falta de respuesta o turnos en el sistema de la obra social, los jubilados terminan recurriendo masivamente a la salud pública. En este sentido, Azulay elogió el sistema de salud provincial de Formosa, al que calificó como "el mejor de la Argentina", destacando que funciona como contención ante el abandono de la obra social nacional.
El impacto sobre el sistema de salud provincial
El médico aseguró que las restricciones en las prestaciones de PAMI terminan trasladando la demanda hacia los hospitales públicos de Formosa.
“Cuando los afiliados no encuentran respuestas en PAMI terminan recurriendo al sistema público. Y ahí son atendidos con todos los recursos que tiene la provincia”, explicó.
En ese marco, destacó el funcionamiento del sistema sanitario formoseño.
"Formosa tiene el mejor sistema de salud de la Argentina. Está organizado por niveles crecientes de complejidad y funciona de manera articulada y simétrica en todo el territorio”, aseguró.