MERCADO LABORAL NEA
Crece el cuentapropismo y cae el empleo formal en la región
En diálogo con "La Otra Mirada" de FM Espacios 92.5, el director de la consultora Politikón Chaco, el licenciado Alejandro Pegoraro, trazó un panorama crítico del mercado laboral en el NEA, marcado por la caída del empleo asalariado, el crecimiento del cuentapropismo de subsistencia y un aumento sostenido del pluriempleo.
Lejos de analizar un dato aislado, Pegoraro propuso observar la “película completa” del mercado de trabajo. En ese sentido, explicó que el empleo total en la Argentina muestra una contracción general, con particular impacto en los aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares.
Uno de los fenómenos más visibles es la reducción del trabajo asalariado, tanto formal como informal, que históricamente representó el núcleo del empleo. “Cada vez hay menos empleados en relación de dependencia, mientras crece con fuerza el cuentapropismo”, sostuvo. Este cambio, aclaró, no responde necesariamente a una elección, sino a la falta de alternativas en un mercado laboral cada vez más restringido.
El especialista señaló que el cuentapropismo no es negativo en sí mismo, pero advirtió que su expansión reciente se concentra en actividades de baja calificación, ingresos reducidos y alta precarización. Como ejemplo, mencionó que la venta ambulante de alimentos y bebidas creció un 900% en la última década.
“Estamos viendo un avance del autoempleo de subsistencia: trabajos que no son los deseados, pero que surgen por necesidad”, explicó.
En paralelo, la pérdida de empleo impacta tanto en trabajadores informales, especialmente en sectores como el comercio y como en los registrados. La caída del consumo y de la actividad económica obliga a empresas y pymes a reducir costos, lo que se traduce en despidos o en el pasaje de trabajadores formales a condiciones informales.
Formosa: más pluriempleo y fuerte peso del Estado
En el análisis desagregado, Formosa presenta algunos de los indicadores más críticos de la región. Según detalló Pegoraro, la cantidad de personas con más de un empleo creció un 35% en los últimos dos años, por encima de otros aglomerados del NEA.
Este fenómeno se vincula con los bajos niveles de ingresos y el aumento del costo de vida, que empujan a los trabajadores a multiplicar sus fuentes laborales. A su vez, se observa una fuerte dependencia del empleo público como sostén del mercado laboral.
Actualmente, la provincia cuenta con cerca de 25.000 trabajadores en el sector privado formal, frente a unos 45.000 empleados en la administración pública provincial. Esta estructura, si bien actúa como un amortiguador frente a la crisis, también refleja la debilidad del sector privado.
En este contexto, el mercado laboral formoseño combina tres tendencias: caída del empleo de calidad, crecimiento del cuentapropismo precario y aumento del pluriempleo como estrategia de supervivencia.
De cara al futuro, Pegoraro fue cauto respecto a una posible recuperación. Señaló que, más allá de reformas laborales, el factor determinante será la reactivación de la demanda interna. “Sin consumo, no hay generación de empleo”, afirmó.
Incluso en sectores dinámicos como la minería, el petróleo o las finanzas, se registra una reducción de puestos de trabajo. En contraste, los rubros que concentran mayor empleo como la industria, comercio y construcción continúan en retroceso.
Así, el mercado laboral llega al mes de los trabajadores con señales de fragilidad: menos empleo formal, más precarización y una creciente necesidad de generar ingresos múltiples para sostener la economía cotidiana.