RECLAMO ESTUDIANTIL
Escándalo en la UNaF: denuncian restricciones en el comedor e irregularidades económicas
La primera semana de funcionamiento del servicio de comedor en la Universidad Nacional de Formosa (UNaF) generó polémica y cuestionamientos por parte de estudiantes, quienes advierten sobre restricciones en el acceso. La situación, según manifestaron, habría modificado el objetivo original de la política de bienestar estudiantil orientada a garantizar la permanencia académica.
De acuerdo con los datos difundidos, entre el 6 y el 10 de abril se habrían preparado unas 1.400 viandas, aunque solo 220 fueron entregadas. Esta diferencia —1.180 raciones— despertó interrogantes sobre el destino de los alimentos y el impacto económico que implicaría para la institución, considerando que la universidad abona un canon mensual por el servicio.
Las críticas apuntan a cambios en los criterios de acceso al comedor. Según denunciaron estudiantes, la medida habría sido adoptada por la conducción universitaria, limitando el beneficio únicamente a alumnos regulares y excluyendo a ingresantes y cursantes. Esta decisión, sostienen, habría reducido significativamente la cantidad de beneficiarios.
Otro de los puntos cuestionados es la logística implementada para la entrega de las comidas. Los estudiantes indicaron que el servicio se trasladó fuera del campus universitario, hacia el local denominado “La Recova”, pese a la existencia de un edificio dentro del predio que estaría equipado para esa función. Esta situación, remarcaron, dificulta el acceso para quienes deben trasladarse entre clases o no cuentan con recursos para movilizarse.
Asimismo, se multiplicaron las quejas por el trato recibido durante la entrega de las viandas. Algunos alumnos señalaron que personas vinculadas familiarmente al rectorado y que prestan el servicio definirían de manera discrecional quiénes pueden acceder al beneficio, lo que generó malestar dentro de la comunidad universitaria. "Atienden con una soberbia insoportable", denuncian los alumnos.
En este contexto, el conflicto pone en debate el rol social del comedor universitario y la necesidad de revisar los mecanismos de acceso. Mientras tanto, estudiantes comenzaron a organizarse para reclamar una solución que garantice la ampliación del beneficio y evite el presunto desperdicio de recursos.