CRISIS DEL CONSUMO
Comercios de barrio en alerta por la fuerte caída de ventas en todo el país
En diálogo con el programa “La Otra Mirada” de FM Espacios 92.5, el dirigente José Mario Candiota explicó que muchos negocios logran mantenerse abiertos gracias al trabajo familiar. “Trabajamos con familiares, amigos o vecinos y eso hace que tratemos de que no cierren los negocios, buscamos todas las formas posibles para sostenerlos”, señaló.
Candiota advirtió que el cambio en los hábitos de consumo es cada vez más evidente. Según indicó, los clientes priorizan los precios por sobre las marcas tradicionales. “Hoy la gente se fija más en el precio que en la calidad o la marca. Directamente no pueden comprar primeras marcas”, afirmó.
El referente también señaló que algunos rubros están sufriendo con mayor intensidad el impacto de la crisis. “Lo más complicado es el sector de la ropa y también muchos kioscos. Los alquileres y los gastos fijos son muy grandes”, sostuvo.
En ese contexto, remarcó que el principal problema es la falta de dinero en los bolsillos de los trabajadores. “La gente está endeudada desde hace años y los sueldos no alcanzan. Hay una falta de dinero en la calle”, explicó.
Respecto a la situación en el interior del país, Candiota aseguró que el panorama es aún más complejo que en el Área Metropolitana. “Hay provincias que están totalmente paradas. Tengo información de todo el país y la situación es muy dura”, advirtió.
En particular, indicó que en regiones del norte, como Formosa y La Rioja, las ventas registran caídas cercanas al 40%, lo que complica la continuidad de muchos comercios.
Además, cuestionó el fuerte incremento de las tarifas eléctricas para los pequeños negocios. “El tema de la luz es muy grave. Un comercio paga cinco o seis veces más que una casa particular y eso se vuelve imposible de sostener”, afirmó.
Finalmente, el dirigente expresó su preocupación por el deterioro del poder adquisitivo y el impacto social de la crisis. “Es triste ver que la gente ya no puede darse un gusto, ni juntarse con amigos o hacer un asado. Somos un país de trabajadores y merecemos vivir mejor”, concluyó.