2026-02-23

Opinión

Aumento negativo docente: la pedagogía del ajuste disfrazado

En Formosa, hablar de “aumento salarial docente” se ha convertido en un ejercicio de ficción administrativa.

Se anuncian porcentajes con bombos y placas oficiales, pero cuando el maestro abre el recibo descubre la verdad: no hay mejora, hay maquillaje. No es recomposición: es simulación.

El mecanismo es burdo, pero efectivo: se otorga un porcentaje de aumento calculado sobre valores salariales viejos, a veces de un febrero ya devorado por la inflación. Es decir, no se parte del sueldo real que el docente cobra hoy, sino de uno histórico, licuado, irrelevante. Sobre esa ruina numérica se aplica el “incremento”. El resultado da bien en la conferencia de prensa y mal en la mesa familiar. Eso no es aumento. Es didáctica del engaño.

El docente no necesita porcentajes decorativos: necesita poder pagar alquiler, transporte, comida y materiales. Necesita que su salario le permita enseñar sin vivir en emergencia permanente. Cuando el cálculo se hace sobre una base atrasada, el Estado no está aumentando: está consolidando la pérdida.

Después llega el truco del retroactivo: “Se paga desde meses anteriores”, dicen. Pero no se actualiza la base, no se reconoce la inflación acumulada, no se recompone la carrera. El retroactivo se convierte en una propina diferida, no en justicia salarial.

Mientras tanto, se exige: más carga administrativa, más contención social en el aula, más funciones extracurriculares, más disponibilidad emocional. Pero se paga con menos valor real.

Se pretende excelencia educativa con salarios de supervivencia. Se habla de calidad mientras se empuja al docente al pluriempleo. Se invoca la vocación para justificar el atraso. Como si la vocación tuviera que subsidiar al presupuesto.

Lee también: Cuando un eufemismo interpreta una ley, nace un derecho


Un aumento docente verdadero debería:

✔ partir del básico actual, no de uno vencido
✔ superar la inflación real
✔ impactar en toda la escala y la antigüedad
✔ fortalecer la jubilación futura
✔ ser claro, directo y verificable

Todo lo demás es propaganda contable. No hay reforma educativa seria con docentes empobrecidos. No hay futuro pedagógico con salarios ficticios. Y no hay respeto institucional cuando el número anunciado y el dinero cobrado cuentan historias opuestas. Al maestro no se lo aplaude con porcentajes: se lo respeta con salario real. En Formosa, viva Perón. En el resto te come el león.

Autor: R.V.

Te puede interesar