OPINIÓN
Jorge Jofré: gestión, convicciones y lealtad a los vecinos en tiempos de ataque permanente
En un escenario político atravesado por la descalificación fácil, la especulación constante y las operaciones permanentes —muchas veces más intensas puertas adentro que desde la vereda de enfrente—, el intendente de la ciudad de Formosa, Jorge Jofré, vuelve a demostrar que la gestión sostenida, el compromiso con la gente y la coherencia doctrinaria siguen siendo el camino más sólido para construir legitimidad política real.
Los números no mienten. El reciente Ranking Federal de Intendentes de diciembre de 2025, elaborado por CB Consultora Opinión Pública, ubica a Jofré segundo a nivel nacional, con un 59,7% de imagen positiva entre los vecinos de la capital formoseña. No se trata de una foto aislada ni de un golpe de suerte: es la confirmación de un proceso, de una forma de gobernar y de una relación cotidiana con la comunidad que se construye con hechos y no con discursos vacíos.
Mientras algunos sectores —opositores declarados y también sectores del llamado “fuego amigo”— intentan instalar relatos de desgaste, aislamiento o fin de ciclo, la realidad que marcan los vecinos es exactamente la contraria. Formosa capital aparece hoy entre las ciudades mejor valoradas del país, en un contexto nacional complejo, donde muchas gestiones locales atraviesan crisis de confianza profundas. Esa diferencia no es casual: responde a una administración municipal presente, con políticas inclusivas, participativas y profundamente humanas.
Jofré gobierna con una lógica clara: la ciudad como espacio de encuentro, desarrollo y oportunidades. La fuerte impronta deportiva, la recuperación del espacio público, el acompañamiento a clubes, asociaciones y barrios, y el trabajo permanente con empleados municipales, a quienes reconoce como columna vertebral del Estado local, dan cuenta de una gestión que no se desentiende de quienes todos los días hacen funcionar la ciudad. En tiempos donde se desprestigia lo público, el intendente elige dignificarlo.
A ello se suma una articulación inteligente con el sector empresario y emprendedor, entendiendo que el desarrollo no se decreta, se construye. Formosa avanza como destino turístico, integrando hotelería, gastronomía y cultura como motores de movilidad social y dinamización económica. Esa mirada estratégica, lejos del marketing vacío, genera empleo, fortalece la economía local y amplía horizontes para cientos de familias.
Pero si algo distingue a Jorge Jofré es su lealtad a la doctrina justicialista, no como consigna declamada sino como práctica cotidiana: gobernar para los que más necesitan, escuchar al pueblo, priorizar la justicia social y sostener la comunidad organizada. Esa coherencia, paradójicamente, es muchas veces la que despierta incomodidades internas y ataques solapados. Sin embargo, el intendente no se desvía: responde con gestión, con presencia territorial y con resultados.
El ranking nacional, que lo ubica apenas por detrás de Gustavo Sastre y por encima de intendentes de grandes capitales, no hace más que reforzar su posicionamiento político federal. Formosa deja de ser periferia para convertirse en referencia. Y eso tiene un nombre propio.
En definitiva, mientras otros gritan, operan o especulan, Jorge Jofré gobierna. Y los vecinos, una vez más, se lo reconocen. Esa es la verdad que ningún ataque —externo ni interno— puede tapar.