CAOS Y HERIDOS
Violenta pelea callejera causa preocupación en Ingeniero Juárez
Ingeniero Juárez volvió a ocupar las redes sociales por un episodio de extrema violencia entre grupos de jóvenes de los barrios Obrero y Belgrano, un conflicto que derivó en heridos graves, intervención policial y un renovado reclamo por políticas sociales más profundas para abordar las adicciones y el consumo problemático.
Según el parte oficial, el enfrentamiento se produjo durante el fin de semana y dejó al menos cuatro heridos, dos de ellos con lesiones severas que obligaron a su traslado al Hospital Central de Formosa. Otros jóvenes quedaron internados en el Hospital Distrital Eva Perón con heridas de menor gravedad.
Testigos registraron escenas de gran violencia: golpes, agresiones con elementos contundentes y hasta un joven abandonado en la vía pública tras recibir una brutal paliza. Durante la intervención, la policía también fue atacada con piedras y hondas, y debió usar postas de goma para dispersar a los grupos.
Dirigentes barriales piden intervención urgente
Dirigentes comunitarios expresaron profunda preocupación y coincidieron en que se trata de una problemática que supera lo circunstancial. Señalan que las adicciones, especialmente el consumo de alcohol y drogas, son un factor recurrente detrás de estos episodios.
Las autoridades barriales de Obrero, Belgrano, Curtiembre, Viejo y Nueva Esperanza se reunieron y acordaron colaborar con la Justicia y permitir que la policía actúe sin interferencias de familiares o allegados, algo que históricamente dificultó la intervención en la zona.
Reclaman, además, una mayor presencia del Estado municipal y políticas serias de acompañamiento para jóvenes en situación de vulnerabilidad, acompañadas por equipos multidisciplinarios.
“O frenamos esto ahora, o vamos a esperar que muera alguien”, fue el mensaje que transmitieron varios dirigentes locales ante el temor de una escalada similar a hechos violentos ocurridos años atrás.
Preocupación generalizada
La comunidad espera una respuesta articulada que incluya a la municipalidad, el sistema de salud, organizaciones sociales, iglesias y referentes comunitarios. El temor es que se repita la violencia extrema de otros años, cuando hubo casas incendiadas, ataques a escuelas y desplazamiento de familias por miedo a los disturbios.
Mientras tanto, la policía mantiene un refuerzo en el área y continúa con investigaciones para identificar a los responsables de la agresión y del suministro de sustancias ilícitas.