DOS SEMANAS DE ANGUSTIA
Vecinos del 28 de Junio viven entre la falta de agua y el miedo
Los residentes del barrio 28 de Junio -exlote 110- atraviesan una situación crítica: llevan 14 días consecutivos sin servicio de agua, sin que hasta el momento hayan recibido asistencia, respuestas ni inspecciones por parte de Aguas de Formosa.
Malvina Romero, vecina del lugar, contó en diálogo con "Formosa Mi Ciudad" de FM Espacios que se acercó personalmente a las oficinas centrales de la empresa para hacer el reclamo. Sin embargo, la respuesta fue que “no tenían conocimiento” de la falta del liquido vital en la zona y que, posiblemente se tratara de una “manguera cortada”. “No pueden decir eso sin venir a ver. Hace dos semanas que no tenemos agua, y ni siquiera se acercaron”, cuestionó.
Romero aseguró que ella misma recorrió las calles internas del barrio para descartar una pérdida visible. “No hay ningún sector inundado, ninguna rotura. El único escape es el de siempre, en la entrada del San Antonio sobre la Av. Los Pioneros”, detalló. Otros vecinos también se presentaron a exigir explicaciones y recibieron la misma respuesta.
La falta del servicio afecta no solo a los hogares: muchos niños no pueden asistir a la escuela porque no pueden higienizarse antes de salir, y numerosas familias deben trasladarse a otros barrios para bañarse o juntar algunos litros de agua. “Los que tienen un poquito nos invitan aunque sea para tomar. Para bañarnos tenemos que ir a la casa de familiares”, relató.
Un reclamo que se organiza
Ante la falta de soluciones, los lugareños comenzaron a organizarse para presentar una nota conjunta con firmas y exigir que Aguas de Formosa inspeccione la red y restablezca el suministro. “Queremos que vengan al barrio, que vean la situación. No podemos seguir así”, expresó Romero, quien además señaló que nunca fueron informados de cómo regularizar el servicio ni recibieron facturación.
Esta problemática afecta principalmente a quienes viven dentro de las calles internas del barrio, unas 70 manzanas solo en el exlote 110, donde el suministro está completamente interrumpido. Los pocos hogares que reciben agua la obtienen en forma mínima, solo por momentos y juntando “gotitas” para llenar un tanque.
“Esperamos que esto sirva para que, por fin, llegue una gota de agua”, dijo Romero al finalizar la entrevista, apelando a que la visibilización del reclamo acelere las soluciones.
Inseguridad diaria y sin control
A la falta de agua se suma otro problema que mantiene en alerta a la comunidad: la inseguridad. Según relató la vecina, los robos, peleas y enfrentamientos entre grupos de jóvenes son constantes, especialmente en los ingresos al barrio y en las garitas del transporte urbano.
“Yo vivo frente a una garita y me levanto a las 5 AM. Veo mujeres esperando el colectivo con miedo. Los policías vienen, se sacan una foto y se van. No se quedan vigilando”, manifestó. Otro punto crítico es el zanjón que divide los barrios 110 y 111, donde se producen conflictos casi todos los días.
Romero añadió que, pese a la presencia de una comisaría cercana, los vecinos no encuentran allí respuesta efectiva: “Cuando vas a hacer una denuncia, muchas veces dicen que no saben nada. Pero son siempre los mismos chicos los que se enfrentan”.