FEMICIDIO EN CLORINDA
Tras siete años de espera, avanza el juicio por Rosa Machuca
El juicio por el femicidio de Rosa de Jesús Machuca, ocurrido en agosto de 2018 en la ciudad de Clorinda, avanza finalmente tras años de dilaciones judiciales. El proceso oral y público se reanudó esta semana en el sexto piso del edificio de Tribunales de Formosa, donde se juzga a Víctor Manuel Araujo, expareja de la víctima, acusado de haberla asesinado y simulado un suicidio.
En diálogo con La Otra Mirada, la militante feminista Ana Caligaris valoró la reanudación del juicio como “un momento muy importante” para la búsqueda de justicia. Recordó que la primera audiencia se había realizado en 2023, pero el proceso fue anulado tras un pedido de nulidad del defensor público del acusado, que fue aceptado por la Cámara Penal provincial debido a graves errores procedimentales cometidos durante la etapa de instrucción.
“Esos errores incluyeron irregularidades en la actuación del juzgado de Clorinda y en las primeras intervenciones policiales. La nulidad hizo que todo volviera a foja cero y, en ese momento, Araujo recuperó la libertad”, explicó Caligaris. La querella y la fiscalía reaccionaron de inmediato solicitando su detención, ante el riesgo de fuga por la cercanía con la frontera paraguaya.
Siete años después del crimen, el nuevo juicio busca reconstruir los hechos con todas las garantías legales. “Tenemos la certeza de que Rosa no se suicidó. Fue un femicidio en contexto de violencia de género”, afirmó Caligaris, quien remarcó que los errores judiciales anteriores “representan una injusticia epistémica” porque “la Justicia no actuó como un oyente virtuoso, capaz de escuchar y comprender lo que estaba ocurriendo”.
La referente también destacó la situación de las víctimas indirectas del caso: los tres hijos de Rosa, que eran menores al momento del crimen y hoy son adultos jóvenes. “Ellos pudieron cobrar la Ley Brisa, que reconoce una reparación económica a hijos de víctimas de femicidio, pero hoy ese programa está desfinanciado”, advirtió.
En ese sentido, Caligaris expresó su preocupación por el contexto nacional: “Estamos viviendo un momento gravísimo, con el desmantelamiento de políticas de asistencia y salud pública. Las infancias sobrevivientes, como los hijos de Rosa, necesitan acompañamiento psicológico y contención estatal que hoy no existe”.
El juicio contra Araujo podría entrar en la etapa de alegatos la próxima semana. Para la familia de Rosa, sus hijos y toda la comunidad de Clorinda, este proceso representa no solo la posibilidad de una condena, sino también un acto de reparación y verdad frente a años de impunidad.