GOLPE INDUSTRIAL
El sector textil perdió más de 12 mil empleos en lo que va del año
La industria textil argentina atraviesa una crisis profunda. Según un informe de la Fundación ProTejer, casi 400 empresas cerraron sus puertas en lo que va del año, provocando la pérdida de más de 12.000 puestos de trabajo registrados. La situación, advierten, es el resultado de una combinación de factores económicos y políticos que ponen en jaque a toda la cadena productiva.
En diálogo con La Otra Mirada de FM Espacios, Luciano Galfione, presidente de ProTejer, explicó que este escenario es consecuencia directa de la caída del poder adquisitivo de la población y de la apertura indiscriminada de importaciones, que deja a la industria nacional en clara desventaja frente a productos extranjeros.
“No se trata solo de empresas textiles. Detrás de cada fábrica hay productores, talleres, comercios. Es una cadena que arranca en el algodón y termina en el mostrador”, remarcó.
Galfione sostuvo que la competencia actual no es “empresa contra empresa”, sino industria argentina contra Estados extranjeros que subsidian su producción y colocan sus productos sin pagar impuestos. “Bajar aranceles a las importaciones es bajar impuestos a los chinos. Nosotros pagamos tasas del 80%, alquileres altísimos y una carga impositiva enorme. No hay forma de competir así”, advirtió.
También denunció que plataformas como Shein o Temu ingresan productos al país sin pagar impuestos ni IVA hasta un tope de 400 dólares, sin controles ambientales ni laborales. Esto, dijo, genera una “cancha totalmente inclinada” que amenaza con profundizar la crisis en los próximos meses.
Para el titular de ProTejer, el problema es estructural: “En Argentina todo es caro, no porque producir sea caro, sino por la carga impositiva, la logística, las tarifas y la falta de financiamiento productivo”. Advirtió que, si no se revierte la tendencia, la pérdida de empleos podría acelerarse después de las elecciones legislativas.
Finalmente, alertó sobre las consecuencias de una Argentina sin industria textil: “Si desapareciera el sector, necesitaríamos todos los dólares que genera Vaca Muerta solo para importar ropa. Los países desarrollados cuidan su industria, no la entregan. Un país con 50% de pobreza no puede darse el lujo de prescindir de ella”.
Con un mercado interno debilitado y sin políticas activas de protección, la industria textil se encuentra frente a un escenario límite que pone en riesgo no solo miles de puestos de trabajo, sino también una cadena productiva clave para la economía nacional.